El Renacimiento fusilado

Oleksandr Pronkevych
Oleksandr Pronkevych DIARIO ÍNTIMO DE LA GUERRA

OPINIÓN

Un joven traslada libros en una escuela atacada por las tropas rusas en la ciudad de Járkov
Un joven traslada libros en una escuela atacada por las tropas rusas en la ciudad de Járkov EUROPAPRESS

28 jul 2022 . Actualizado a las 16:51 h.

Renacimiento fusilado es el título del libro más importante en toda la literatura ucraniana de los siglos XIX y XX publicado en 1959 en la editorial Kultura de Jerzy Giedroyc. Yuriy Lavrinenko (1905-1987) usó esta metáfora para su Antología de los textos creados por los escritores ucranianos en los años 1921-1931.

El significado del título se explica de forma muy simple. Aquella década fue la del apogeo del desarrollo cultural ucraniano, como el Renacimiento fue el período más brillante en la historia de la humanidad: durante diez años nacieron muchísimas obras maestras, por desgracia, todavía desconocidas en el mundo, de literatura, de cine, de pintura, de música, de las ciencias que estaban sincronizadas con los ritmos ideológicos y estéticos de la cultura universal de su tiempo. Solomía Pavlychko, la investigadora de la literatura ucraniana más reputada, dice: «Por primera vez en literatura trabajaba una gran cantidad de escritores e intelectuales. Por primera vez los profesores impartían cursos desde las cátedras de las universidades nacionales. Por primera vez se discutían variadísimas escuelas y grupos que representaban una diversidad enorme de prácticas estéticas». Según las enciclopedias literarias, en el año 1925 la República Ucraniana Socialista Soviética contaba con 5.000 escritores. A pesar de la censura y el dominio del imperialismo comunista ruso, muchos de ellos escribían en lengua ucraniana y hacían todo lo posible para que la nación ucraniana se modernizara.

Por esto entre 1931 y 1937 fueron fusilados por chequistas de Stalin como agentes del nacionalismo ucraniano, fascistas o espías de Occidente (espero que mis lectores hayan aprendido este vocabulario si siguen los discursos de Putin). Por supuesto, no todos —«solamente» los mejores y con la conciencia ucraniana nacional más desarrollada—. Ahora son clásicos de nuestra literatura: Valerián Pidmohýnyi, Mykola Kulísh, Mykola Jvyloivyi, Mykola Zerov... y miles de escritores. A este martirologio deberíamos añadir a Myjailo Boichúk, el pintor fundamentalista, a Les Kurbas, el experimentador teatral más atrevido. Muy pocos tuvieron la suerte de escapar a las represalias y de refugiarse en el extranjero. Algunos de los «afortunados», como Iván Bagrianyi, pasaron años en campos de concentración. La forma de sobrevivir de los se quedaron en Ucrania era glorificar a Stalin. Es el destino de Pavló Tychyna, el poeta más genial de la generación, de Ostáp Vyshna, de Máxim Rylskyi, de Volodímr Sosiura... que fueron convertidos en iconos del realismo socialista ucraniano.