El 28 de marzo

Oleksandr Pronkevych
Oleksandr Pronkevych CATEDRÁTICO DE LITERATURA ESPAÑOLA EN LA UNIVERSIDAD DE MYKOLAIV

INTERNACIONAL

Hospital psiquiátrico bombardeado por las tropas rusas en la localidad ucraniana de Mykolaiv
Hospital psiquiátrico bombardeado por las tropas rusas en la localidad ucraniana de Mykolaiv CozzoliFotogrammaZuma Press

El catedrático de Literatura Española de la Universidad de Mykolaiv evoca los recuerdos de la Gran Guerra Patriótica librada por rusos y ucranianos contra los invasores nazis y analiza cómo han variado las perspectivas en ambos países desde 1945

29 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Mi escrito del lunes estuvo dedicado a la mezcla de ingredientes ideológicos incompatibles en las cabezas de los invasores rusos. Los ucranianos, sobre todo, en las zonas de habla rusa, se enfrentan a otro problema: ¿De qué manera es posible reconciliar sus recuerdos de la Gran Guerra Patriótica con la realidad absurda y cruel del fascismo ruso que justifica sus crímenes militares manipulando y politizando la historia? Para ambos pueblos estos recuerdos son sagrados, pero tienen significados opuestos

Para los rusos, el 9 de mayo es el Día de la Victoria a cualquier precio, el símbolo de su autoafirmación y la compensación de su complejo de inferioridad en forma de desfiles militares frenéticos. Para los ucranianos, es el Día del Llanto por los millones de abuelos que dieron sus vidas tanto en el Ejército rojo como en el Ejército ucraniano rebelde que luchaba contra Hitler y Stalin.

La guerra de Rusia contra Ucrania ha profundizado esta diferencia en la percepción de la Gran Guerra Patriótica. Cito un documento que salió en la prensa local: «Hoy, 28 de marzo del 2022, en Mykolaiv se celebra el 78.º aniversario de la liberación de la ciudad de los invasores alemanes nazis. Este día se rememora la hazaña de los olshanstsi. La noche del 26 de marzo de 1944, un equipo de asalto de marines bajo el mando del teniente Kostiantyn Olshanskyi desembarcó en el puerto, ocupado por los nazis. Durante dos días, el equipo mantuvo su posición, repeliendo los ataques y distrayendo al enemigo. De los 68 marines sobrevivieron solamente 12, fatigados, heridos y cubiertos de quemaduras. La acción heroica de los marines ayudó al Ejército a romper la defensa y a liberar la ciudad de los nazis.