Protegidos por san Nicolás

Oleksandr Pronkevych
Oleksandr Pronkevych DIARIO ÍNTIMO DE LA GUERRA

OPINIÓN

ALEXANDER ERMOCHENKO

El Ejército ucraniano gana la batalla y los cautivos rusos piden perdón

07 mar 2022 . Actualizado a las 20:04 h.

Mi crónica del domingo la terminé con la oración dirigida a nuestro santo, a san Nicolás, y él me oyó.

A las dos de la tarde sonaron sirenas de alerta. El enemigo empezó la ofensiva en el aeropuerto Kulbákino, en las afueras de Mykolaiv. El combate duró unas horas y todos los habitantes esperaban el resultado conteniendo la respiración. Por fin, llegó la feliz noticia: el enemigo fracasó, muchos equipos técnicos fueron completamente destruidos o habían sido capturados por nuestro Ejército. Los cautivos rusos interrogados por los militares ucranianos pedían perdón por los crímenes que estaban cometiendo. Las fuerzas de defensa aérea derribaron cuatro helicópteros.

El trabajo exitoso del Ejército ucraniano provocó la rabia de los invasores: ellos respondieron con el lanzamiento de los sistemas múltiples Grad y Smerch. Bombardearon la ciudad de san Nicolás. Los misiles cayeron en varias zonas de la urbe, destruyeron la fábrica privada de brandi, provocaron incendios en un edificio residencial de nueve pisos y mataron a una mujer. Por la noche, las sirenas anunciaron el ataque aéreo y nos escondimos en un sótano, pero los bombarderos desparecieron sin hacernos ningún daño. Resumiendo, se puede decir que el día transcurrió bien en comparación a lo que están sufriendo Járkov, Chernihiv, Mariúpol y muchas otras ciudades y pueblecitos de Ucrania. La vida en Mykolaiv es casi tolerable; sin embargo, lo cierto es que es horrorosa.