Historia de Ucrania en cuatro mapas

Oleksandr Pronkevych
Oleksandr Pronkevych DIARIO ÍNTIMO DE LA GUERRA

INTERNACIONAL

Una niña coloca una pieza de un gran puzle de madera que muestra las distintas regiones de Ucrania, el pasado mes de junio en Leópolis
Una niña coloca una pieza de un gran puzle de madera que muestra las distintas regiones de Ucrania, el pasado mes de junio en Leópolis MYKOLA TYS | EFE

17 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Todos han visto regalos turísticos con mapas de países. Son logos que representan Estados y regiones en el mundo. Llevo muchos años examinando mapas con gran interés porque los cambios territoriales reflejados en las siluetas de sus fronteras son claves de la historia, de la cultura y de la vida.

En la pantalla de mi portátil tengo cuarto mapas de Ucrania. El primer mapa es del año 1919. Es un documento histórico importante presentado en la Conferencia de Paz de París. Los creadores del mapa habían dibujado los territorios en que vivían los ucranianos y se hablaba la lengua ucraniana. Muchas regiones que ahora pertenecen a Rusia, Bielorrusia, Polonia, otros países de la Europa central... se percibían como partes de la República Popular Ucraniana. En realidad, el Estado ucraniano de aquella época no controlaba las fronteras trazadas en el mapa. Los Gobiernos internacionales tampoco las reconocieron. Es la visualización del sueño territorial de la Ucrania grande, guardada en la memoria de las generaciones, que nunca ha sido realizado.

El segundo mapa reproduce las fronteras de la Ucrania Soviética. Es casi tan grande como el mapa de la Conferencia de Paz de París. Podemos ver la Ucrania occidental y Bukovina, incluidas en la URSS en los años 1939-1940, y la península de Crimea que entró en Ucrania en 1954. Sin embargo, muchos territorios, como Kuban, habían sido excluidos del espacio lingüístico y cultural ucraniano para ser rusificados. Como resultado de eso, ahora todas las memorias ucranianas en estas tierras han sido borradas. Además, el mapa de la Ucrania Soviética no es la imagen de un país real, porque la República Ucraniana Socialista Soviética nunca fue independiente. En cualquier momento Moscú podía intervenir en la vida de los ucranianos. Ellos tenían la posición del hermano menor, con la identidad sovietizada y sin su propia voz.