Los dibujos animados contra la guerra

Oleksandr Pronkevych
Oleksandr Pronkevych CATEDRÁTICO DE LITERATURA ESPAÑOLA EN LA UNIVERSIDAD DE MYKOLAIV

INTERNACIONAL

Un soldado ruso patrulla por la ruinas de la planta de Azovstal en Mariúpol, arrasada por los bombardeos del Ejército de Moscú
Un soldado ruso patrulla por la ruinas de la planta de Azovstal en Mariúpol, arrasada por los bombardeos del Ejército de Moscú SERGEI ILNITSKY | EFE

17 jun 2022 . Actualizado a las 15:33 h.

Muchos piensan que los dibujos animados solo sirven para divertir a los niños o para la propaganda. Es una opinión errónea. La animación se distingue por poseer un lenguaje artístico muy rico que es capaz de expresar la tragedia de la guerra. Los dos proyectos que he encontrado en la red confirman esta observación.

El primero es la película creada por el grupo Animación voluntaria de Ucrania. Su título es Almas. Este vídeo de dibujos animados está dedicado a los civiles muertos en varias ciudades ucranianas. Su idea es transmitir el dolor que los ucranianos están sufriendo desde el inicio de la guerra. La tecnología de la animación es simple. Por encima de las imágenes de escombros de las viviendas surgen y se desvanecen entre el polvo siluetas de color ceniciento: una abuela en su silla de ruedas, una madre con su bebé en brazos, un hombre en bicicleta, unos padres con su niño viajando en coche... La guerra ha matado a esta gente. Así funciona el mecanismo del genocidio, aniquilando vidas y memorias para siempre.

Otro proyecto es el canal de YouTube Animators Against the War, puesto en marcha por los creadores más conocidos y prestigiosos de la animación rusa. La declaración de intenciones de este proyecto señala directamente a la guerra: «Todo lo que está pasando ahora en Ucrania es una tragedia horrible. Nada puede justificar el terror que la guerra ha traído al pacífico pueblo ucraniano en nuestro nombre. ¡Instamos a poner fin a la guerra sin demora! ¡Exigimos el respeto a la integridad territorial de Ucrania!». El manifiesto ha sido firmado por 658 animadores rusos, concretamente, por clásicos de la animación como Yuri Norstein, Igor Kovalyev, Andrey Khrzhanovsky, Konstantin Bronzit y directores jóvenes como Sasha Svirsky, Dina Velikosvkaya y Irina Rubina. Cada vídeo (en total son seis) se compone de micropelículas que duran unos segundos y fueron creadas por un director o un equipo. A pesar de su brevedad, cada animación impresiona al espectador por su carga emocional e intelectual: son imágenes alarmantes e impactantes y, al mismo tiempo, estéticamente perfectas. Son como películas de dibujos aminados basadas en Los desastres de la guerra, de Goya, o en el Guernica, de Picasso.