Una parábola sobre las burbujas

Oleksandr Pronkevych
Oleksandr Pronkevych DIARIO ÍNTIMO DE LA GUERRA

INTERNACIONAL

Un camión con la letra Z, que simboliza el apoyo a la invasión rusa, pasa por delante de un mural con la cara de Putin, en Moscú
Un camión con la letra Z, que simboliza el apoyo a la invasión rusa, pasa por delante de un mural con la cara de Putin, en Moscú MAXIM SHIPENKOV | EFE

21 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La Semana Santa es buena temporada para contar parábolas. Este Miércoles Grande he compuesto una para mis lectores. Me inspiró la imagen alegórica del Bosco que presenta a una pareja desnuda en la burbuja puesta sobre un barco redondo en el cual por un cilindro de cristal está entrando una rata negra y fea. Los ojos de la rata se encuentran con los ojos de un hombre encerrado en el submarino. A propósito, la escena me hace recordar el episodio famoso de la novela 1984 que describe las torturas de Winston Smith en la cárcel del Gran Hermano. Desde el otro lado del extraño barco crece una flor exótica. En el agua está flotando otro hombre. Entre las piernas del cuerpo humano cuya cabeza está bajo la superficie del estanque se ve un fruto rojo pinchado por la rama del árbol que sirve de nido para dos pájaros. Un búho mira la escena con ojos llenos de angustia.

El búho soy yo y me parece que comprendo el mensaje del pintor. La pareja en la burbuja es el hombre contemporáneo que quiere salvarse en su mundo íntimo. En la época digital en que vivimos, a la gente le molestan las noticias malas o desagradables porque despiertan conciencias dormidas. Por esto estoy seguro de que el Bosco, el artista profético, tenía en mente una burbuja informativa. Pienso así porque el hombre y la mujer ensimismados en su pequeña casita transparente no prestan atención a lo que está pasando alrededor de ellos: están ocupados de sus delicias carnales y no escuchan las advertencias alarmantes. Su caso no es único porque de la misma manera se comportan los seres humanos hoy en día: teniendo el acceso completo a toda la información se protegen por burbujas construidas de hechos, ideas, conceptos que los apaciguan y rechazan otros hechos, ideas y conceptos que no les gustan.

Cada participante de la guerra de Rusia contra Ucrania hace 57 días vivía en su propia burbuja informativa. La burbuja más conocida es la de Putin. Él se inventó las ideas falsas sobre mi país, sobre su Ejército y sobre Occidente. EE.UU. y la UE se engañaron a sí mismos durante largos años por las historias sobre Tolstoyeskiy, el ballet y la grandeza de «la espiritualidad» rusos y compraban gas y petróleo de Putin con descuento invirtiendo dinero en su máquina militar. La burbuja de Ucrania es su creencia que «el hermano mayor», la nación que salió de la misma cuna, nunca empezaría la guerra contra otra nación vinculada con Rusia con lazos familiares. Dos de estas burbujas ya están rotas, pero la tercera, la burbuja de Putin, queda intacta. Él sigue creyendo en sus mentiras insistiendo en la continuación de la guerra convencido de que está logrando la victoria. No le importa que su ignorancia y soberbia van a llevar a su país y a su pueblo al desastre.