El anuncio de Trump sobre el final de la guerra le da la vuelta al precio del petróleo
ECONOMÍA
El barril, que tocó los 120 dólares para caer luego a menos de 90, llevó el nerviosismo a las bolsas, mientras el presidente estadounidense anunció la suspensión temporal de algunas sanciones petroleras para estabilizar el mercado
09 mar 2026 . Actualizado a las 23:32 h.Nerviosismo extremo en una jornada no apta para cardíacos. Este lunes, cuando se cumplieron diez días del inicio de la guerra en Irán, el petróleo hizo honor a su sobrenombre de oro negro más que nunca, ya que su precio sobrepasó el listón de los 100 dólares por barril —con picos de 110 e incluso casi 120 en algunos momentos de la mañana—, espoleado por los bombardeos sobre instalaciones petroleras en Oriente Medio y por el bloqueo del tráfico en el estrecho de Ormuz. Una escalada del crudo de tal magnitud no se veía desde el 2022, cuando la invasión rusa de Ucrania provocó una crisis energética que obligó a intervenir a los Gobiernos para mitigar el golpe a los bolsillos de la ciudadanía. Sin embargo, tras un día convulso, las palabras de Donald Trump anunciando que el final de la guerra estaba próximo, le dieron literalmente la vuelta a la evolución del crudo, disparando la volatilidad de su precio, pero a la baja.
Además, el presidente estadounidense ha afirmado este lunes que algunas sanciones petroleras serán suspendidas de manera temporal. Una medida cuya finalidad es tratar de estabilizar los precios y garantizar el flujo de crudo.
Petróleo
Un «shock» energético. Si la pasada semana el barril de brent, el de referencia en Europa, cerró encaramándose a los 92 dólares, este lunes el rali aún fue mayor. En los primeros compases de la jornada el crudo se encareció hasta un 30 %, pulverizando las subidas de toda la semana previa y coqueteando con el umbral de los 120 dólares el barril (119,50 concretamente), dejando en papel mojado las estimaciones de precios con las que trabajaban los analistas, y que apostaban mayoritariamente por una guerra corta y un coste del barril no muy superior a los 100 dólares.
Ayer el detonante de la explosiva subida fue la decisión de Irak, Emiratos y Kuwait —tres de los mayores productores del mundo— de reducir su producción, dando alas al fantasma del shock energético. El tirón de los precios fue, sin embargo, relajándose a medida que pasaban las horas y, a las nueve de la noche, se desplomó al entorno de los 90 dólares el barril: 9 dólares de caída en apenas unos minutos y 40 de volatilidad intradía. El artífice fue Trump, que aseguró que la guerra tenía los días contados. Sus palabras —como ya ocurrió en repetidas ocasiones durante la guerra arancelaria— le dieron la vuelta a un mercado ávido de buenas noticias, independientemente de su consistencia.
Bolsas
Los inversores huyeron en busca de refugio. Como vasos comunicantes, el estornudo en el mercado del petróleo, por sus efectos inflacionistas y sobre el consumo, contagió el resfriado a los parqués de todo el globo, que firmaron una sesión —otra más— en rojo, devolviéndonos a los días posteriores a la guerra de Ucrania.
De este modo, el dinero, miedoso por definición, salió en estampida buscando refugio lejos de las bolsas, como fueron mostrando —de este a oeste y matizados por su dependencia del sector energético y de materias primas— el comportamiento de los índices asiáticos, europeos y americanos.
Esa dependencia energética estuvo tras el desplome del Nikkei japonés, que llegó a perder un 7 % en los peores momentos de la jornada, aunque luego se moderó al 5 %, como el Kospi coreano. Mientras, los futuros de Wall Street, con un ajuste superior al 1,5 %, anticipaban correcciones —finalmente conjuradas por el presidente del país—.
Pero de los ajustes no escapó el selectivo español, ya que el Ibex 35 se desperezó este lunes cediendo más del 3 %, una tasa en torno a la que se movieron también el resto de índices del Viejo Continente en la primera parte de la jornada. Sin embargo, las caídas se fueron reduciendo. En el parqué madrileño, el Ibex se contuvo hasta cerrar cediendo apenas el 0,86 % —desde el 3 % de la apertura—. Pese a ello, el selectivo nacional perdió el nivel de los 17.000 puntos que había conquistado el pasado diciembre, situándose en los 16.928 puntos, 146 menos que el viernes pasado. En un entorno de elevada volatilidad, solo ocho de los 35 valores del Ibex lograron eludir el rojo.
Igual que el selectivo español, el resto de plazas europeas corrigieron sus desplomes iniciales, que se movieron entre el 0,98 % que cedió el CAC 40 francés y el 0,83 % que se dejó Fráncfort, mientras que Londres y Milán perdieron respectivamente el 0,2 y el 0,34 %.
Por su parte, Wall Street abrió en rojo, con una caída del 1,33 % en el Dow Jones, mientras que el S&P 500 retrocedía un 1,24 % y el tecnológico Nasdaq perdía un 1,18 %.
Tipos al alza
El mercado anticipa subidas y el euríbor escala a su máximo en un año. El nerviosismo en el que la guerra ha sumido a los mercados tiene otra derivada: la esperaba subida de los tipos de interés.
Aunque el mercado de renta fija español no ha notado cambios por el momento, y la prima de riesgo se mantenía en 49,19 puntos básicos, con el rendimiento del bono a 10 años incluso algo más barato que el viernes (del 3,336 % frente al 3,351 %), el interés de las obligaciones a 10 años sí ha repuntado en 270 puntos desde el viernes 27 de febrero, en una tónica general en Europa. En concreto, la deuda soberana europea sigue subiendo, espoleada por la preocupante tendencia inflacionista de la energía.
En este escenario, los expertos señalan como probable que el Banco Central Europeo (BCE) endurezca su política monetaria para enfriar los precios, igual que hizo para contener la inflación tras la invasión rusa de Ucrania.
Quien ya ha mostrado sensibilidad a la crisis de los precios de la energía ha sido el euríbor, la tasa de referencia del mercado interbancario y la más empleada para fijar los tipos de las hipotecas variables en España. Este lunes se situó en el nivel del 2,367 %, el más alto desde hace un año, ya que en marzo del 2025 fluctuaba en el entorno del 2,2 %.
A falta de saber cuánto se extiende en el tiempo el conflicto en Oriente Medio y si finalmente la oscilación del euríbor acaba encareciendo las hipotecas, lo que sí se está moviendo es la cotización del dólar. La divisa norteamericana se apreció en la última jornada un 0,20 % respecto a la moneda única, ya que se cambiaba a 1,1594 por cada euro al cierre de los mercados de renta variable europeos.
Por su parte, el oro y el bitcóin —valores refugio—, cotizaban ayer al alza: el metal precioso rebasando el listón de los 5.000 dólares por onza y el segundo en 69.000 dólares.