Castille Landon sirve una película vacía de contenido coherente más allá del que puedan darle con su enganche los seguidores de los libros o de las anteriores entregas
John Krasinski demuestra como realizador controlar los resortes del susto fácil y predecible, con saltos en la butaca programados y calculados como un reloj
El Festival Internacional de Cine de Gijón abre las pantallas a la realidad social y a la reflexión sobre el dolor íntimo y también el histórico como vía de exorcismo
El certamen apuesta por cintas alejadas de los circuitos comerciales habituales, por veces experimentales y que incluso apelan al espectador para completar el hecho fílmico
Un cine valiente, de raíces gallegas pero vocación universal, confirma a Lois Patiño como uno de los directores más personales e interesantes del panorama actual