Olalla Sánchez Pintos,O. Sánchez

Antonio Garrido revive sus campanadas del 2010 mientras señala el reloj de la Berenguela. «Solo tiene una aguja por lo que no sabes cuándo va a dar las doce», recuerda. «Se me cayó una uva pero no se vio porque no estaba en plano», apunta divertido
Antonio Garrido revive sus campanadas del 2010 mientras señala el reloj de la Berenguela. «Solo tiene una aguja por lo que no sabes cuándo va a dar las doce», recuerda. «Se me cayó una uva pero no se vio porque no estaba en plano», apunta divertido

Antonio Garrido: «Vine a Santiago a dar las campanadas y di el 'campanazo' y me quedé»

El conocido actor y presentador sevillano, que ha aceptado el reto de hacer «sketchs» en gallego, se asentó hace casi una década en Compostela. Revela con gracia cómo se ha reorientado su fama: «En el colegio de mi hijo me reconocen pero no como actor sino como padre de 'Ñete', y eso mola más»

Hostelero y bombero. El santiagués se puso hace cinco años al frente del popular local de San Lázaro, abierto por sus padres en 1985
Hostelero y bombero. El santiagués se puso hace cinco años al frente del popular local de San Lázaro, abierto por sus padres en 1985
Rostros de Compostela

Carlos Neira: «Los vecinos me protestaban por tardar hasta julio en reabrir el bar Melide»

El hostelero de San Lázaro lucha para que en tiempos de covid pueda pervivir el concepto de taberna. En su otra faceta, la de bombero en Arzúa, revive con emoción su peor momento, la muerte de su sargento el pasado abril

El gerente del bar Abrente muestra en el local uno de sus emblemas, la tapa de churrasco.  Detrás, conserva con orgullo, y entre muchos recuerdos del Compos, la bandera del Villarreal, el equipo de su provincia natal
El gerente del bar Abrente muestra en el local uno de sus emblemas, la tapa de churrasco. Detrás, conserva con orgullo, y entre muchos recuerdos del Compos, la bandera del Villarreal, el equipo de su provincia natal

Salvador Martí: «O cancro tívome un ano en fóra de xogo pero necesito estar no Abrente»

El bar de la rúa San Pedro de Mezonzo, que enganchó a decenas de jóvenes con sus copiosas tapas, cumple 20 años. El hostelero repasa una intensa vida que le llevó a dejar Castellón y a no querer marcharse de Santiago