La borrasca azota con fuerza Santiago, deja garajes inundados en Ames y el río Sar anega y aisla viviendas en Padrón
SANTIAGO CIUDAD
El viento se hizo sonar por la noche en Compostela con rachas de hasta 95 kilómetros por hora. Cuatro vuelos no pudieron aterrizar en Lavacolla. En Santa Comba se acumularon en 24 horas 177,6 litros por metro cuadrado, el máximo de Galicia. En toda la zona hubo incidencias por caída de árboles. Los ríos Sar, Tambre, Barcala y Xallas desbordaron en varios tramos
28 ene 2026 . Actualizado a las 20:59 h.Pocos vecinos de Santiago y comarca dormirían de un tirón esta noche. El viento, con ráfagas de hasta 95 kilómetros por hora en Compostela, se hizo sonar. La lluvia, además, fue muy intensa. Si el lunes los acumulados de agua ya impresionaban, con 55 litros por metro cuadrado en Compostela, 109 en Rois o 119 en Santa Comba, siendo esta la máxima de Galicia, las precipitaciones se sucedieron durante toda la noche. En la estación de medición de MeteoGalicia en Fontecada, en Santa Comba, se acumularon en 24 horas 177,6 litros por metro cuadrado, el máximo de Galicia. En Val do Dubra se recogieron, en 24 horas, 132,4 litros por metro cuadrado. En la capital gallega el viento azotó con fuerza inusitada para la zona, dejando una racha máxima de 95,2 kilómetros por hora. Debido a la acumulación de agua en las vías, los trenes Avant procedentes de Ourense vieron reducida la velocidad de los más de 200 kilómetros por hora a 160, esto provocó retrasos en las llegadas a Santiago de hasta una hora.
En la noche cuatro vuelos incluso no pudieron aterrizar en Lavacolla y fueron desviados a otras terminales o regresaron a sus puntos. Se trata del vuelo de Ryanair de Lanzarote a Oporto, el de Iberia de Madrid a Alvedro, el de Vueling de Barcelona -que regresó a la ciudad condal, y el de Vueling de Londres, que se desvió a Alvedro, a A Coruña.
Tanta agua y viento dejan diversas incidencias en toda la zona. En Santiago cayeron a primera hora tres árboles en árboles en Marantes, Moas de Abaixo y Laraño, afectando a carreteras. Los servicios de emergencias de Teo y Padrón están desbordados ante las numerosas llamadas por retirada de árboles. A primera hora, en el concello teense, actuaban en Calo, en Faramello y en Francos.
Aún así, el mayor problema a estas horas está en el desbordamiento de los ríos de la zona en varios tramos. Ante la meteorología adversa y posibles inundaciones, la Xunta mantiene activo el plan para el seguimiento del caudal de los ríos en fase de preemergencia. Uno de los focos del plan Inungal está puesto en el río Tambre a su paso por Oroso, Santiago y Trazo.
En Teo, los servicios de emergencia centraron sus esfuerzos en la retirada de árboles caídos sobre carreteras. El río Ulla, en la zona de As Burgas de Pontevea, se desbordó; y la zona permanece cortada. La alcaldesa de Teo, Lucía Calvo de la Uz, informó que las alertas de Es-Alert recibidas por algunos vecinos de Rarís, Pontevea, Oza y de otras localidades de Teo se produjo por la proximidad a la provincia de Pontevedra, pero no porque la situación fuera de alerta roja en el municipio de Teo.
En Trazo, el área recreativa de Chaián estaba anegada, y fincas próximas al cauce del Tambre totalmente cubiertas de agua, con pistas que discurren próximas al cauce fluvial cortadas.
En Santa Comba, el río Xallas desbordó en varios puntos. Hay tres puentes cortados: los de Tapia, A Cova, y Gandufe.
En Padrón y Rois la situación a primera hora es muy complicada. Justo un año después de la última inundación grave en la zona, la crecida del río Sar mantiene anegadas a esta hora varias zonas del municipio de Padrón y de Rois, de modo que en el primer municipio el agua entró en viviendas del núcleo de Lamas y mantiene aisladas cinco del lugar de Agronovo, todo ello en Extramundi. En Cambelas, en Pazos, el agua no llegó a entrar en las viviendas, para sorpresa de los vecinos, algunos de los cuales se pasaron la noche en vela, una vez que si se anegaron los caminos interiores. Todo el entorno del río Sar en estas zonas y en otras de Rois, como Lamego, están bajo el agua.
Ya el lunes, el Grupo de Emerxencias Supramunicipal con base en Padrón, reforzado, pasó buena parte de la jornada revisando e interviniendo en las zonas de la comarca que primero se inundan, caso de Lamas y Cambelas en Padrón o Lamego, Seira y Codesido en Rois.
En muchos puntos, las cunetas desbordaron y provocaron que el agua corriera libremente por la calzada, con el consiguiente peligro, como el caso de pistas en Seira, la vía AC-301 al pasar el núcleo de Castro o la AC-299 en Extramundi, entre otras. En el caso de la carretera autonómica, se movilizó el servicio de conservación para limpiar las piedras que arrastró el agua que bajó del monte. En Rois, además, el río Sar desbordó en el lugar de Codesido, anegando el puente de acceso sobre el cauce, como casi suele ser habitual.
En Ames el escenario también es difícil a primera hora. El alcalde de la localidad, Blas García, explica que «foi unha noite complicada, con garaxes anegados, árbores caídas, tellas, vallas tiradas, contenedores que se soltan, … e toda a noite controlando os niveis dos ríos, especialmente na A PonteMaceira, Tapia e o paseo fluvial». En las últimas horas quedaba cerrado precisamente ese paseo fluvial, así como la carretera que va a la depuradora de Sisalde. Anoche, sobre las 22.00 horas, también se cerró la carretera paralela a la playa fluvial de Tapia.
Ya el lunes, en A Pontemaceira y Tapia, ambas de ese municipio de Ames, los vecinos y los servicios de Protección Civil estaban pendientes del nivel del Tambre, que en algunos puntos ya comenzaba a salirse de su cauce. La Dirección Xeral de Emerxencias e Interior también informaba ayer que la estación del Sar en Bertarmiráns, en Ames, alcanzó el nivel rojo, con el consiguiente riesgo de desbordamiento.
La caída de un árbol sobre una línea de alta tensión sobresaltó el lunes a Negreira
Desde Negreira Emilio Forxán informa que, desde la tarde del lunes, permanecen cortados al paso de vehículos los puentes del Refuxio de Cobas y Os Castros, por el desbordamiento del río Barcala, aunque la situación mejoró hoy. El Tambre baja muy crecido por A Pontemaceira, aunque sin riesgo de desbordamiento.
La pasada noche el centro urbano sufrió un apagón eléctrico de una hora, debido a los problemas en las líneas eléctricas por caída de árboles.
Ayer, sobre las 19.30 horas, se registró un incendio en uno de los cables de la línea de alta tensión (LAT) que atraviesa la carretera provincial DP-5603, que comunica Negreira con Marco do Cornado, a la altura del kilómetro 2. El incendio dio lugar a gran explosión visible desde la villa. La causa más probable, según apuntaron los medios de emergencia desplazados a la zona, fue la caída de un árbol.
La Policía Local y Protección Civil procedieron al corte de la carretera, desviando los vehículos a través de la DP-5602 por Gonte hasta Zas y viceversa. La Policía Local informó del suceso al 112, quien a su vez se lo comunicó a la empresa responsable de la línea de alta tensión para que proceda a retirar el árbol de la calzada y se pueda restablecer la circulación con normalidad. Como consecuencia de esos trabajos, el suministro eléctrico quedó cortado unos minutos pasadas las 21.00 horas.
El 112 Galicia también aclara que se inundó el aparcamiento del colegio Xacinto Amigo Leira, en Val do Dubra.
Al contrario que en otras zonas del área de influencia de Santiago, la borrasca Joseph no se cebó a su paso por Arzúa y por Melide, aunque sus dos principales cauces fluviales, el río Iso y el Furelos, vieron incrementado notablemente su caudal, sobre todo, en el tramo por el núcleo arzuano de Ribadiso, en pleno Camino de Santiago, y a la altura del área recreativa de Melide. A última hora de la mañana, en la Policía Local de Arzúa no habían recibido llamada alguna del Centro Integrado de Emergencias 112 Galicia por incidencias derivadas del temporal, como tampoco llegaron notificaciones a causa de la lluvia y el viento a Protección Civil de Melide. Sí comunicaron desde el Concello melidense que operarios de la compañía Naturgy trabajaron durante la jornada en la reparación de la red de suministro eléctrico, afectada por daños ocasionados por el temporal. La incidencia dejó sin luz a los vecinos de, entre otras, las parroquias de Baltar y Orois.