12 ago 2000
Triunfo en el último suspiro
Pandiani igualó en el descuento y propició la victoria en los penaltis El catenaccio casi se apodera del Teresa Herrera. Los italianos son fieles a sí mismos incluso en los torneos veraniegos. Como en el Calcio, como en la Eurocopa, se empeñan en convertir en estrellas a sus porteros y en dosificar a sus millonarios arietes, aunque administran a étos como el arsénico, en pequeñas dosis y de forma letal.