02 abr 2001
El sector exige que se negocie con Rabat bajo la amenaza de frenar la inmigración
Apuesta por vincular el acuerdo de pesca a otros pactos como el agrícola o la Ley de Extranjería Armadores gallegos y andaluces coinciden al apuntar que el Gobierno marroquí no tenía intención alguna de firmar el convenio con la UE y estuvo jugando con Fischler para que fuese éste quien rompiese la baraja. Pero la responsabilidad del fracaso, a su juicio, es clara: de la UE, por no haber hecho «sus deberes», y del Ejecutivo español, por asumir mansamente el fin de las negociaciones y aceptar que esa ruptura no afectase a las relaciones con Marruecos en otros ámbitos. El sector apuesta por abrir una «guerra» y usar como «arma» el pacto sobre inmigración -ya suscrito- y el agrícola, pendiente de firma.