Los furtivos, que viven en su mayoría en el asentamiento chabolista de la antigua Conservera Celta, se situaron de forma estratégica muy cerca del puente de A Pasaxe.
El conductor del coche, un Peugeot 309 con matrícula C-3671-BN, circulaba a gran velocidad, según fuentes próximas a la investigación. Y no logró girar en la glorieta.