La rápida actuación de las unidades de Protección Civil de Cambre y de Culleredo y de los bomberos de Arteixo evitó ayer que un incendio arrasase el depósito de maquinaria de una empresa constructora de Vilaboa, en Culleredo. También participaron en la extinción del fuego los equipos de conservación de Audasa.
Fuentes próximas a la compañía concesionaria de la autopista señalaron que la causa más probable del incendio «pudo ser una colilla que alguien arrojó desde un vehículo que circulaba por la vía». Este resto de pitillo prendió fuego en la hierba seca que había en el arcén y se extendió hasta llegar al almacén afectado.
En el área de trabajo de la constructora se encontraba depositada una máquina retroexcavadora, un almacén prefabricado donde guardaban otro tipo de herramientas y utillajes y una caseta de obra en la que se encontraban las pertenencias de la casi totalidad de la plantilla de la empresa.
El trabajo desarrollado por los efectivos de emergencias también evitó que el fuego alcanzase al perro guardián que estaba atado en las proximidades del fuego. Pero a pesar de las rápidas labores de extinción, las llamas alcanzaron varios bidones y neumáticos de distintos tipos de vehículos, que al arder desprendieron una extensa humareda que alarmó a los vecinos de Vilaboa.
El fuego se inició sobre las cuatro y media de la tarde en la ladera de la autopista AP-9, en el kilómetro 5 de la vía rápida en sentido Santiago, a la altura de Vilaboa.