A diferencia del modelo de tres tercios que opera en Galicia, en Cataluña los alumnos solo estudian dos horas de castellano a la semana. Salvo en los privados a los que envían a sus hijos la crema indepe, donde la ley de normalización no entra.
Las cifras de la pandemia persiguen a Salvador Illa, que tratará de recuperar la presidencia de la Generalitat para el PSC esgrimiendo su cartel de hábil negociador