PSC y Esquerra se afanan sin éxito en disipar la sombra de un nuevo tripartito de izquierdas

JxCat, Ciudadanos y PP basan buena parte de sus ataques de campaña en alertar sobre un pacto entre socialistas, ERC y comunes

Salvador Illa en un acto de campaña
Salvador Illa en un acto de campaña

Barcelona / Colpisa

Por más que se han esforzado, el PSC y Esquerra no han conseguido evitar que sus adversarios les sigan atacando con la posibilidad de que tras las elecciones del domingo vuelva a reeditarse un nuevo tripartito de izquierdas. Una fórmula similar a la que gobernó en Cataluña del 2003 al 2010, bajo las presidencias de Pasqual Maragall y José Montilla, en coalición entre socialistas, republicanos e Iniciativa per Catalunya.

Las dos formaciones lo han negado por activa y por pasiva. Incluso han dicho que es «imposible». Sin embargo, la opción del tripartito, posible según los sondeos, es uno de los principales reclamos de voto para JxCat, Ciudadanos o el PP, que recuerdan la buena sintonía que hay en el Congreso entre el PSC y ERC, Podemos mediante. Todos sus adversarios atacan casi a diario a republicanos y socialistas y airean lo que entienden como el fantasma del tripartito, como se vio el martes en el debate que se celebró en TV3 entre los nueve aspirantes con posibilidades de obtener representación.

Proyectos antagónicos

El presidente de Esquerra, Oriol Junqueras, insistió este miércoles en una entrevista en Europa Press en que el pacto es inviable, porque ambas formaciones son «totalmente incompatibles». «No hay dos partidos más antagónicos en Cataluña. Nosotros defendemos el proyecto de una república y ellos representan la defensa de una monarquía corrupta y decadente», aseveró. Una afirmación que corroboró el cabeza de cartel de la formación, Pere Aragonès. «PSC y ERC —dijo— son absolutamente incompatibles para gobernar Cataluña actualmente».

Las declaraciones de los socialistas suelen ir en la misma dirección de afirmar que un acuerdo para sentarles en el mismo consejo de gobierno con los republicanos es «imposible». Otra cosa bien distinta, y de ahí la presión que ejercen las demás fuerzas políticas, es si no se reedita un nuevo Ejecutivo independentista, que también necesitaría del acuerdo entre las tres fuerzas secesionistas.

En el supuesto de que los separatistas no llegaran a un pacto, el ganador, que podría ser Esquerra (o el PSC) podría explorar un gobierno en solitario o en coalición con los comunes. Y en esa hipótesis, socialistas y republicanos ya no son tan taxativos en el veto. Ahí ya no se descarta nada.

En esa línea, el ministro de Transportes y secretario de organización del PSOE, José Luis Abalos, llamó a los de Junqueras a «liberarse de la derecha nacionalista catalana». Abalos dijo en la Ser que tuvo una «buena experiencia» negociando con ERC y, a su juicio, con comprensión y buenas intenciones es posible llegar a acuerdos. La promesa que Illa está lanzando en campaña es que ni habrá tripartito de izquierdas ni proceso independentista. En un acto telemático sobre feminismo en el que también intervino el presidente del Gobierno, Illa llamó a la participación del votante constitucionalista, que quizá está menos movilizado, y advirtió de que el proyecto de los secesionistas es «prorrogar un contrato que divide», reeditar la «alianza entre Junts y ERC, de la frustración, de la resignación, de la división». «Una alianza con una letra pequeña que ya conocemos: la independencia no nos la creemos ni nosotros mismos», remató.

El apoyo de Vox

El otro flanco débil de Illa es Vox. Asegura que si gana se presentará a la investidura y que buscará un Ejecutivo que pase página al procés. Pero ERC y JxCat le atacan con la pregunta de qué hará si llegada la votación de investidura la ultraderecha decidiera facilitar su elección. En el debate de TV3, el candidato socialista dijo que «ni por activa ni por pasiva ni por perifrástica» piensa ser presidente con los votos de los de Santiago Abascal. Aragonès fue más allá y le exigió a comprometerse a que «nunca se presentará a una investidura si ella depende de los votos de la extrema derecha».

Al candidato republicano, quien le ataca es JxCat. Laura Borràs prometió que investirá al aspirante de ERC si gana las elecciones. Pero dudó que la formación republicana haga lo propio, si quien vence es ella. «Solo trabajamos —afirmó— en el marco de un Gobierno independentista». Pero insinuó que no todo el mundo en el campo secesionista trabaja en esta línea. 

Debate con polémica en TV3 porque Illa se negó a hacerse una PCR

El cabeza de lista del PSC, Salvador Illa, sufrió este miércoles el primer gran tropezón de la campaña. Hasta la fecha, mantenía la iniciativa y era el centro de las críticas del resto de aspirantes, pero no por sus propuestas, sino por sus posibilidades de victoria. Este miércoles, en cambio, Illa fue blanco de los dardos de los candidatos por su negativa a realizarse un test de covid antes del debate que se celebró el martes por la noche en TV3. Fue el único de los nueve candidatos que no se hizo la prueba.

La mayoría de los partidos le acusaron de «irresponsable», más aún después de haber sido ministro de Sanidad, pues entienden que tiene que dar ejemplo y alguno incluso insinuó que el dirigente socialista no se quiso hacer la prueba porque tiene alguna razón que quiere «ocultar». Se especuló con que podría estar vacunado, en su etapa como ministro, como ha ocurrido con altos cargos del Ejército, obispos, algunos alcaldes o directivos de hospitales. Pero el PSC salió de inmediato a negarlo y afirmó que se vacunará cuando «le toque por grupo de edad y tal y como establecen los protocolos de vacunación».

«No sobran test»

El extitular de Sanidad aseguró durante una conferencia en el foro de Nueva Economía que los políticos tienen que predicar con el ejemplo, justo lo contrario de lo que le acusan los demás partidos. El candidato socialista dijo que si no se hizo la prueba fue para seguir lo que establecen los protocolos. «Las pruebas deben hacerse de acuerdo a los protocolos, no por capricho», expresó. Y no es una cuestión de imagen, dijo, porque no sobran ni test PCR ni de antígenos.

Fuentes del partido señalaron que Illa solo se hace pruebas PCR o de antígenos cuando lo indican los protocolos sanitarios que marca la Generalitat. Es decir, en caso de contacto estrecho con un positivo por covid o en caso de presentar síntomas. «Ninguno de estos dos supuestos se han dado en las 72 horas previas a la asistencia al debate», aseguraron desde el PSC.

El actual secretario de Salud Pública de la Generalitat, Josep Maria Argimon, que será consejero del ramo en caso de que gane JxCat, no quiso entrar en la polémica y dijo que el protocolo que siguieron los candidatos era el de la propia TV3.

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