YA CUANDO TENÍA 5 AÑOS a Chelís Quinzá le gustaba sentarse en el parque a dar de comer a las palomas. Estudiante de arte dramático en Valladolid, la Paquita Salas coruñesa formó un dúo con un compañero de clase y dio vida a su alter ego: Chelito, la mujer de 65 años con mucha marcha