El caso Santiago Segura: ¿Por qué el «salvador del cine» no tiene ni una nominación?

El director cuestiona a los Goya tras salvar los números de la taquilla española. Cineastas y actores dicen si hay géneros infravalorados


«¿Categorías? Por ejemplo, la música de Roque Baños en la película es igual de espectacular que la que ha hecho para Adú, por la que ha sido nominado. Pero ya sabemos que donde esté un buen drama social, que se quiten las comedietas. Por supuesto no me quejo, sé cómo se vota». Con estas palabras vía Twitter reabrió Santiago Segura un debate que renace con cada edición de los Goya. ¿Hay géneros infravalorados por la Academia de Cine? ¿Parte la comedia con desventaja a la hora de que la tomen en serio?

El propio protagonista de la polémica no ha querido hacer más declaraciones. Sin embargo, a nadie le ha pasado inadvertida su frustración en un año en el que se le ha bautizado como el salvador del cine español, y no es para menos. El estreno de Padre no hay más que uno 2: La llegada de la suegra, en pleno mes de agosto y en medio de la pandemia, fue un auténtico atrevimiento. Mientras otros retrasaban sus fechas en las salas o bien optaban por proyectarse directamente en las grandes plataformas, Segura apostó fuerte: «Todo lo que tengo me lo ha dado el cine. ¿Cómo voy a negarle ahora un estreno?», declaraba por aquel entonces aún sin saber si le saldría bien el experimento y mientras relataba cómo la industria le suplicaba que no se echase atrás.

El resultado es ya conocido por todos. La secuela de Padre no hay más que uno recaudó 12,9 millones de euros que supusieron lo más parecido a un milagro para el sector. Sin embargo, el cine español no le devolvió el gesto y la Academia cerró unas nominaciones en las que su comedia no figura en ninguno de los apartados. Su nominación en 1999 a Mejor director novel por Torrente. El brazo tonto de la ley fue la última. El filme con más nominaciones este año, Adú, que parte con trece, recaudó un total de 6,37 millones.

Pero Santiago no ha sido el primero en señalar el flaco apoyo de los Goya a la comedia. El actor y director Paco León admitía, tras recibir cuatro nominaciones por Kikí, el amor se hace: «No nos lo esperábamos, porque ya se sabe que la comedia no se suele nominar». Es un hecho que en los últimos años, casi todas las ganadoras del Goya a Mejor película han sido dramas o thrillers, como gran parte de las finalistas. Ahora ha sido el actor Javier Gutiérrez, ganador de dos cabezones, quien no duda a la hora de apoyar a Segura en sus declaraciones: «Cuando estrena una película, la promoción que hace Santiago Segura está al nivel de cualquier producción americana, por ejemplo, que desembarca en España. Ha sido casi el único del cine español que ha mantenido el tipo en las salas de cine y en la taquilla. Que no se haya visto reconocido de alguna forma en los Goya es triste. A mí me provoca tristeza que no hayamos sabido los académicos premiar de alguna forma o en alguna categoría, aunque sea en apartados técnicos, su trabajo. Como en la música de Roque Baños, que tiene nominación por otra película. Somos, me parece, muy pacatos y creo que no hemos estado listos al dejar de lado a un cine familiar, que te puede gustar más o menos, pero que este año debería tener una recompensa. Yo no digo que vayan a premiarlo, pero la nominación me parece que es importante».

La película de Segura, solo por el éxito y la valentía, se merecía el cariño y el reconocimiento de los compañeros

El problema, considera José Luis Losa, director del festival Cineuropa está en la calidad. «Lo que la Academia no nomina son las comedias taquilleras pero precisamente porque están destinadas a hacer caja, no a tener un buen guion o a no ser complacientes», señala el crítico, que reconoce que «es cierto que muchas veces el hecho de que la taquilla vaya por un lado y la crítica por el otro es inevitable». Sin embargo, dado lo que ha supuesto el estreno de Segura este año, sí defiende que debería formar parte de las nominaciones, «por lo menos un par de ellas, por lo que ha significado». Aunque sí percibe que la comedia está infravalorada, insiste en lo difícil que le resulta dar con una de calidad. «En general, la comedia española ha tendido a lo populachero, con la excepción de la escuela de Berlanga y Azcona», indica Losa, que apunta que los premios sí han sabido reconocer el género en otros casos merecidos como Ay, Carmela, que obtuvo 13 goyas, mientras que La niña de tus ojos consiguió 7 y Mujeres al borde un ataque de nervios, 5.

Emma Lustres, productora ejecutiva de Vaca Films, apunta que los Goya se están inclinando cada vez más hacia un cine de autor desatendiendo a las buenas películas con vocación comercial, lo que considera un gran error. «Hay un poco de deriva, no solo en los Goya sino también en festivales y otros premios, a nominar y a poner excesivamente en el foco películas indies con un aire más autoral, mucho menos comerciales y más elitistas desde el punto de vista del público. Y esto es algo que no solo afecta a las comedias. Ahora ese tipo de cine de películas de prestigio, que combinan la calidad y el sello autoral con la vocación comercial, se están viendo relegado y creo que es un error como industria», advierte Lustres, que considera que esto aleja al público de las salas. «Si muchas de las películas nominadas no son conocidas, no les interesará verlas». Aunque pone algunos ejemplos de filmes comerciales reconocidos por los Goya, como es el caso de Campeones, El Desconocido, Un monstruo viene a verme o Mientras dure la guerra, insiste en que cada vez son menos. Al hilo del caso Santiago Segura, la productora opina que la recaudación debería tenerse en cuenta. «A la hora de votar sí creo que deberían tener en cuenta el recorrido de la película en la taquilla como un elemento más. No digo que pese más que ningún otro, pero una cosa es eso y otra que no haya recibido ni una sola nominación. Y justamente, este año era para fijarse en esto más que otros años. La película de Segura, solo por el éxito y la valentía, se merecía un poco el cariño y el reconocimiento de los compañeros». El del público ya lo tiene.

TRES TÍTULOS QUE AVIVARON LA POLÉMICA

Perfectos desconocidos. Las cinco nominadas a Mejor película en el 2018 habían recaudado 8,2 millones, 10,6 menos que esta comedia, con 21 nominaciones y cero Goyas.

Ocho apellidos vascos. El filme más taquillero del cine español reabrió el debate al no ser nominada a Mejor película, aunque sí lo fue por tres de sus actores y por aspectos técnicos.

Torrente. El brazo tonto de la ley. La primera de la saga hizo historia en la taquilla. Le dio el Goya a Mejor director novel a Segura, y el de Mejor actor de reparto a Tony Leblanc. Sin embargo, no optó a ninguno como película.

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