La celebración de los muertos ha alcanzado cotas de refinamiento como el exquisito tono musical que ayer adquirió el cementerio de Vilagarcía. Ni por esas se pierde la memoria de los antiguos banquetes
Los cementerios de Santa Mariña y San Francisco recibieron a lo largo del día de Todos los Santos una gran afluencia de visitantes que acudieron a depositar flores en las tumbas de sus seres queridos. A las 12.00 horas se celebró una misa en el de Santa Mariña. Y ya por la tarde, a las 16.00 y 17.30 horas, los camposantos de As Caldas y de San Fracisco, respectivamente, acogieron sus misas.
Alberto murió atropellado en agosto del 2010. Tenía 46 años. Iba en bicicleta a trabajar cuando un camión se lo llevó por delante. El conductor, que se dio a la fuga, fue localizado y condenado a dos años por homicidio imprudente