A Coruña

El Superdépor fue un equipo legendario que entre los años 1992 y 1995 se ganó el corazón todos los aficionados al fútbol, no solo gallegos, por ser capaz de tutear a los poderosos Real Madrid y Barcelona con un equipo compuesto por futbolistas humildes, descartes de grandes y estrellas emergentes. En total, fueron 33 jugadores los que disfrutaron de algún partido en aquellas tres ligas para el recuerdo. Pero, ¿que fue de aquellos héroes del Superdépor ahora que se cumplen las bodas de plata de su momento culmen? Muchos han seguido ligados al fútbol como entrenadores, siguiendo los pasos del maestro Arsenio Iglesias, pero también hay panaderos, quiosqueros, hosteleros, políticos y hasta uno todavía sigue en el fútbol activo. Vayamos por partes.

Liaño (102 partidos de Liga con el Superdépor entre los años 92 y 95). Comentarista.

Sobrio y carismático, ganó el Zamora con la camiseta del Dépor. «Arrieros somos y en el camino nos encontraremos», espetó al Valencia tras el empate que frustró la Liga de 1994. Fue premonitorio, al ganar el Dépor la Copa de 1995.

Paco Liaño (Santander, 1964) dejó el Deportivo en el año 1996 y colgó los guantes en el Sporting de Gijón en 1998. A partir de ese momento, intentó seguir ligado siempre al fútbol. Montó una escuela de porteros en Cantabria y en el 2014 fue consejero del Racing de Santander en una etapa de transición del club. Es comentarista deportivo en la Cope.

Albistegui (33). Concejal.

Elegante, dotado para jugar de central y hasta de lateral.

Alberto Albístegui (Eibar, 1964) se marchó del Dépor en 1993 para a continuación pasar cinco temporadas en la Real Sociedad y dos más en el Alavés, en donde se retiró en 1999. Se desvinculó del fútbol y se pasó a la política, siendo concejal del gobierno local de Eibar desde el 2015 por el Partido Socialista.

Nando (102). Entrenador.

Lateral de ida y vuelta. Formó una sociedad perfecta con Fran en la izquierda.

Fernando Martínez Perales (Valencia, 1967) siguió en el Dépor hasta 1998 y luego pasó 3 temporadas en el Sevilla, 1 en el Compostela y 2 en el Atlético Arteixo (con José Ramón de entrenador), hasta su retirada en el 2003. Se sacó el título de entrenador y dirigió a equipos como el Somozas, Cerceda y Pontevedra.Fue segundo entrenador de Tito Ramallo en Armenia hasta finales del 2016 y en la actualidad trabaja para la federación china en la formación de cadetes.

Ribera (101). Entrenador.

Central marcador sobrio y listo para no complicarse.

José Luis Ribera (Azcoitia, 1965) dejó el Dépor en 1997 y se retiró en el Rayo Vallecano en 1998. A partir de ese momento, se formó para ser entrenador, comenzando en las categorías inferiores de la Real Sociedad y en el Lagun Onak. Amorrortu lo reclutó para el Eibar, comenzando una larga trayectoria como segundo entrenador que lo ha llevado a trabajar con Miguel Ángel Lotina (Deportivo y Villarreal) y con Gaizka Garitano (Valladolid y otra vez Deportivo). En la campaña 17-18 fue el máximo responsable del Real Unión de Irún, en Segunda B.

Djukic (110). Entrenador.

Uno de los últimos grandes líberos de la liga española. Falló el fatídico penalti ante el Valencia.

Miroslav Djukic (Serbia, 1966) cambió el Dépor por el Valencia en 1997, en una curiosidad del destino, permaneció allí hasta el 2003. Se retiró en el Tenerife en el 2004 y pasó a ser comentarista deportivo, hasta que le picó el gusanillo de los banquillos. Dirigió al Partizán y a la selección serbia, al Mouscron belga, al Hércules, al Valladolid, al Valencia, al Córdoba, al Al Arabi saudí y regresó al Partizán, en donde terminó contrato en el 2018.

Mauro Silva (78). Dirigente federativo.

Fijó el canon del medio centro ideal. Jugaba en corto y en largo, elaboraba y defendía, elegante fuera del campo, un caballero para los rivales... Un símbolo.

Mauro Silva (Brasil, 1968) fue fiel al Deportivo hasta su retirada en el 2005. Dejó el fútbol por los libros y se centró en estudiar un máster de formación ejecutiva, creó una empresa, se dedicó a asesorar a inversores gallegos en Brasil y además tuvo éxito como bróker en la Bolsa de su país. En la actualidad es además vicepresidente de la federación paulista.

Rekarte (97).

Lateral físico y de carácter, jugó un buen papel como carrilero. Dejó una frase célebre, perplejo con el trato al Dépor: «En el Barcelona no nos pitaban así»

Luis Mari López Rekarte (Mondragón, 1962) dejó el Dépor en 1996 y se retiró en el Mallorca en 1997. Mantuvo por un tiempo una tímida conexión con el fútbol al ser el representante de su hermano Aitor, retirado desde el 2007. Desde entonces, vive en su Guipuzkoa natal apartado de cualquier tipo de ruido futbolero.

Aldana (63). Profesor.

Fino interior destro, llegador, un fijo en el once de gala del Superdépor.

Adolfo Aldana (San Roque, 1966) abandonó la disciplina del Deportivo en 1996 y se retiró en el Mérida en 1999, previo paso por el Espanyol. Sigue vinculado al mundo del fútbol a través de su campus y por su cargo de seleccionador en la federación andaluza. Además es profesor de Educación Física en un colegio de Algeciras.

Claudio (80). Entrenador.

 El carácter, la brega y también la eficacia al lado de Bebeto.

Claudio Barragán (Manises, 1964) se marchó del Deportivo en 1995, con la caída del Superdépor. Se retiró en el 2000 en el Elche, para luego seguir vinculado al fútbol como entrenador del propio cuadro ilicitano, de la Ponferradina, del Cádiz, del Mirandés y del Hércules (hasta el 2018).

Fran (111). Entrenador.

Jugador de un solo club, hábil, inteligente, pasador, centrador. Puso su calidad al servicio del Superdépor y, años después, impactó al mago Djalminha, que dijo haber visto pocos como él.

Francisco González Pérez (Carreira, 1969) se retiró, al igual que Mauro Silva, en el año 2005. Ambos se marcharon y el Deportivo comenzó a languidecer. Se sacó el título de entrenador y siguió vinculado al fútbol a través de su campus y de trabajos como el que realizó en la cantera del Manchester City o como seleccionador gallego. En la actualidad tutela la carrera de su prometedor hijo Nico, una de las perlas de la cantera del Barcelona.

Bebeto (97). Diputado estatal.

El eterno 11. Calzaba un 36, mantenía una conexión especial con la grada, no fallaba un remate... Hizo historia. Pichichi de la liga 1992/93.

Jose Roberto Gama de Oliveira (Brasil, 1964) se fue del Deportivo en 1996 y se retiró en el Al Itihad saudí en el 2002, tras pasar por otras ligas exóticas como México o Japón. Comenzó trabajando en una agencia de representación de jugadores y financiando escuelas de fútbol, para terminar volcado en la política. Formó parte del Partido Solidaridad desde el 2010 como diputado en la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro y desde el 2017 se vinculó a otro partido, Podemos (nada que ver con la versión española, la brasileña tiene un cariz más conservador), junto a Romario, renovando escaño en el parlamento en el 2018.

Yosu (1). Entrenador.

La llegada de Liaño le relegó a un papel secundario. Fijo la temporada anterior al Superdépor, la de la salvación en la promoción ante el Betis.

Josu Anuzita (Guecho, 1964) dejó el Dépor en 1993 y se retiró en el Barakaldo en el 2002, previo paso por Cádiz, Marbella, Salamanca y Málaga. Tras colgar los guantes, pasó al cuerpo técnico del club del Lasesarre, en donde permaneció hasta el 2006. Luego dirigió al Arenas de su localidad natal, para a continuación pasar por Lezama. En la actualidad forma parte del cuerpo técnico de Mendilibar en el Eibar. Es su entrenador de porteros.

Mariano (30). Entrenador.

Carrilero diestro sacrificado, que sabía su rol en el equipo.

Mariano Hoyas (Plasencia, 1970) cambió en 1994 el Deportivo por el Celta, para acabar colgando las botas en el Cartagonova en el 2003. Tras su retirada, pasó a dirigir la escuela municipal de Plasencia, de la que formaban parte 300 niños. Con idas y venidas, durante estos últimos años ha estado echando una mano al equipo de fútbol de su localidad natal, incluso como segundo entrenador de los juveniles de División de Honor.

José Ramón (48). Entrenador.

José Ramón. El mayor de los González Pérez jugaba en la derecha, al contrario que Fran. Era uno de los recambios habituales del once de gala.

José Ramón González (Carreira, 1968) dejó el Deportivo en el 2000, con un lapsus de tres años en el Compostela entre 1995 y 1998, y retiró en el Ourense en el 2001. Sacó el curso de entrenador y dirigió a equipos como el Atlético Arteixo, Montañeros y Deportivo juvenil. Además, en el 2018 se comprometió con un proyecto pionero que impulsa la comercialización por todo el mundo de verdura del mar (derivada de la transformación de algas)

Antonio (10).

Como central, la alta competencia le dio muy pocos minutos.

Antonio Doncel (A Pobra de San Xiao, 1967) dejó el Deportivo en 1993, para militar en equipos más modestos como el Burgos, Levante, Rayo, Racing de Ferrol, Hull City inglés o el Santa Clara portugués. Se retiró en el 2002 en el Bergantiños. Aunque desligado del fútbol, hasta la temporada pasada mataba el gusanillo jugando en el fútbol veterano coruñés con el Ural.

Mújika (10).

Centrocampista de trabajo, en la época del Superdépor asumió un rol más secundario.

Musti Mújika (San Sebastián, 1963) se fue del Deportivo en 1993 y se retiró en 1996 en el San Pedro. En el 2001 sufrió un accidente de tráfico que lo dejó en coma hasta el 2004, cuando falleció a los 41 años.

Marcos Vales (19). Abogado.

Talento, pase, llegada... Asomó al equipo en la época del Superdépor. Fue internacional.

Marcos Vales (A Coruña, 1975) se fue en 1994 al Sporting de Gijón y colgó las botas en el Mallorca en el 2005. Tras su retirada, cambió el fútbol por los libros y desde el 2011 ejerce como abogado de derecho fiscal en el despacho Vales y Asociados.

Villa (6). Empresario.

Delantero rápido y habilidoso. Había sido clave en el ascenso de 1991. Pero se quedó sin sitio en el equipo.

Joaquín Villa (Gijón, 1961) se fue del Deportivo mediada la temporada 92-93 para reforzar al Elche del Segunda B. Se retiró en el Castellón en 1994. Con el dinero ganado en el fútbol, montó un negocio en su Astrias natal. Tiene un quiosco de prensa y una tienda de arte y manualidades en la calle Dindurra, cerca de la playa de San Lorenzo, en Gijón.

Sabin Bilbao (3). Panadero.

Hasta que llegó Nando, había sido el lateral que guardaba las espaldas de Fran.

Sabin Bilbao (Loiu, 1960) se marchó del Dépor en 1993 y se retiró en el Granada un año más tarde. Se desvinculó del fútbol y se dedicó a trabajar en la panadería de su mujer en Juan Flórez. Además, sigue los pasos deportivos de su hija María medallista nacional de patinaje artístico.

Kiriakov (3). Entrenador.

Eléctrico centrocampista, y de potente disparo. Le había marcado en la promoción al Betis. Con el Superdépor perdió protagonismo.

Ilian Kiriakov (Bulgaria, 1967) dejó el Dépor en 1993 y España en 1994 tras un efímero paso por el Mérida. Pasó por Chipre y Escocia, hasta su retirada en el Yanta 2002 búlgaro en el 2007, una vez alcanzada la cuarentena.Tras colgar las botas, pasó a integrar la estructura deportiva del Etar Veliko Tarnovo de su país, llegando a ser incluso entrenador interino en el 2016. Fue una breve experiencia en el primer plano, pero sigue trabajando en el club.

Serna (1). Entrenador.

Central procedente del Barcelona. Llegó para hacer más larga la plantilla.

Ricardo Serna (Sevilla, 1964) abandonó el Deportivo en 1993 y se retiró en el Ceuta en 1997. Después de colgar las botas, intentó seguir ligado al fútbol como entrenador (Tánger, Ciudad Real, el Don Benito de Badajoz y el Toledo), pero además puso en marcha una escuela de fútbol en Sevilla, trabajó para la federación andaluza (participó en la formación de jugadores como Joaquín o Sergio Ramos) y en la actualidad es embajador del Barcelona en su comunidad autónoma.

Juanito (1). Aún es futbolista.

Vivió un curioso momento de gloria: se presentó en Riazor en un acto conjunto con Bebeto. Participó muy poco en una plantilla de enorme calidad.

Juan Luis Amigo (Sigüeiro, 1969) dejó el Deportivo en 1993 y es el único integrante de aquella plantilla que sigue en activo a día de hoy. Juega en el equipo de su pueblo, el Sigüeiro, al que tiene bien posicionado para lograr el ascenso a Preferente.

Voro (69). Entrenador.

Impecable central diestro por su fortaleza y juego aéreo.

Salvador González (Valencia, 1963) se fue del Deportivo en 1997 y se retiró en el Logroñés en 1999. Se sacó el título de entrenador y pasó por banquillos como los del Levante B y Valencia B. Desde el 2005 pasó a desempeñar funciones de delegado en el primer equipo de Mestalla, aunque tuvo que actuar hasta en 5 ocasiones como técnico interino, para salvar situaciones delicadas del equipo. Desde el 2016 pasó a ser director de organización del Valencia.

Donato (73). Entrenador y emprendedor.

Versátil para jugar de central y de centrocampista, disparó la competencia en el equipo.

Donato Gama da Silva (Brasil, 1962) se retiró en el Deportivo en el año 2003, superada con creces la cuarentena. Tras colgar las botas, se sacó el título de entrenador y dirigió a equipos como el Montañeros juvenil o el Viveiro. Además tiene un campus y ha trabajado para diferentes empresas, además de para una agencia de representación de jugadores.

Elduayen (3). Entrenador y hostelero.

Portero sobrio que dispuso de contadas oportunidades.

Agustín de Carlos Elduayen (San Sebastián, 1964) se marchó del Deportivo en 1996 y se retiró en el Valladolid en 1999. Tras dejar el fútbol en activo, se especializó como entrenador de porteros, desarrollando una actividad formativa en las escuelas Luis Calvo Sanz de Carballo. Además, se matriculó en una escuela de hostelería y llegó a regentar un local en la Avenida de Arteixo.

Manjarín (64). Entrenador.

Rápido, hábil y con gol. Marcó en Birmingham en el histórico partido ante el Aston Villa y abrió el marcador en la final de Copa.

Javier Manjarín (Gijón, 1969) dejó el Dépor en 1999 y se retiró en el Atlético Arteixo en el 2005.En la actualidad sigue vinculado al fútbol, ahora desde los banquillos. Entabló un gran grupo de trabajo con Cristóbal Parralo y Luis Fandiño, a los que conoció en el Fabril. En la actualidad trabaja con ellos en el Alcorcón, de Segunda División.

Alfredo (47). Entrenador.

Peleón, listo en el campo y para siempre leyenda del deportivismo al haber marcado el 2-1 de la final de Copa.

Alfredo Santaelena (Madrid, 1967) abandonó el Deportivo en 1998 y se retiró en el Pegaso Tres Cantos en el 2002. Apenas se despegó del mundo del fútbol, ya que en este último club inició su carrera como entrenador, para luego dirigir al Cobeña, Ciempozuelos, Ibiza, Marbella, Alcobendas, Atlético C, Cádiz y Sanse. En el 2018 se comprometió con la federación china, para formar al equipo sub-14.

Pedro Riesco (18). Entrenador.

Otro delantero clave para aumentar la profundida de banquillo. Pese a su calidad, no tuvo mucha continuidad.

Pedro Riesco (Madrid, 1969) abandonó A Coruña en 1995 y colgó las botas en el Terrassa, en el 2003. En el club catalán fue director del fútbol base. En la actualidad, trabaja para la agencia de representación de jugadores RR Soccer Management Agency, junto al hermano de Sergio Ramos (René Ramos).

Canales (12). Entrenador.

Otro portero a la sombra de Liaño.

Juan Garrido Canales (Albacete, 1968) se marchó del Deportivo en 1996 y finaizó su trayectoria profesional en el Universidad de Las Palmas en el año 2000. Se sacó el título de entrenador y dirigió al Eldense. Pero finalmente se especializó como técnico de porteros, llegando incluso al primer equipo del Real Madrid con Carlo Ancelotti (era el ayudante de Villiam Vecchi). Tras un paso por el UCAM Murcia y por China, regresó en el 2008 al equipo blanco de la mano de Lopetegui.

Paco (10). Entrenador.

Llegó al Dépor después de un marcaje implacable a Bebeto cuando militaba en el Rayo. Listo para explotar sus condiciones como central.

Paco Jémez (Las Palmas, 1970) dejó el Deportivo en 1998 y colgó las botas en el Lugo en el 2006. Sin tiempo para la reflexión, siguió vinculado al fútbol como entrenador del Alcalá, Córdoba, Cartagena, Las Palmas, Granada, Cruz Azul y Rayo Vallecano, en donde acaba de iniciar su segunda etapa.

Julio Salinas (24). Comentarista deportivo y emprendedor.

Legó al Dépor ya con 32 años. E hizo lo de siempre, meter goles: 12 en 24 partidos.

Julio Salinas (Bilbao, 1962) solo defendió una temporada la camiseta blanquiazul (campaña 94-95) y se retiró en el Alavés en el 2000. Entonces, pasó a desempeñar labores de comentarista deportivo, pasando a la historia por su tándem con el fallecido Andrés Montes. También trabaja en una empresa de asesoramiento a directivos y participó en varios en varios programas de televisión. Últimamente también tiene una empresa de comercialización de botellas de cava personalizadas con su firma.

Villarroya (17). Empresario inmobiliario.

Lateral zurdo muy físico, que no terminó de triunfar en A Coruña

Francisco Javier Pérez Villarroya (Zaragoza, 1966) se marchó del Deportivo en 1996 y se retiró en el Badajoz en 1999. Se desvinculó totalmente del fútbol y se dedicó a los negocios inmbiliarios en su Zaragoza natal. Su único vínculo con el balón pasó a ser el de aficionado, por su condición de tío del también exdeportivista Ángel Lafita.

Kostadinov (9). Directivo.

Tanta calidad como poca continuidad. Delantero total que no triunfó en Riazor.

Emil Kostadinov (Bulgaria, 1967) solo estuvo un año en el Deportivo (94-95) ya que a continuación fue fichado por el Bayern de Múnich. También pasó por el fútbol turco, mexicano, búlgaro y alemán, hasta su retirada en el Mainz en 1999. En el 2013 pasó a ser directivo del CSKA de Sofía junto a Lubo Penev y Hristo Stoichkov.

¿Por qué el Superdépor fue una de las grandes gestas de la historia del fútbol?

Iván Antelo / Ana Iglesias

Entre 1992 y 1995, un grupo humilde de jugadores se ganó el corazón del fútbol español y por ello serán recordados hasta el fin de los días

El 28 de marzo de 1994, el Real Club Deportivo de La Coruña venía de golear al Athletic Club de Bilbao en Riazor (4-1), con tantos de Bebeto (2), Pedro Riesco y Donato, con lo que aventajaba en 2 puntos al Barcelona,a falta de 8 partidos, al frente de la Primera División. Eran los tiempos más felices de un equipo de leyenda, el llamado Superdépor.

Se cumplen las bodas de plata de aquella escuadra que marcó una época y que será recordada para siempre. Un plantel cuyo once fundacional todavía se recita de carrerilla por las calles de A Coruña (Liaño; López Rekarte, Albistegui, Djukic, Ribera, Nando; Aldana, Mauro Silva, Fran; Claudio y Bebeto), a los que hay que sumar a Yosu, Mariano, José Ramón, Antonio, Mújika, Marcos Vales, Joaquín Villa, Sabin Bilbao, Kiriakov, Serna y Juanito (temporada 92/93); y que desde el 93 se sumaron Elduayen, Canales, Voro, Donato, Alfredo, Manjarín, Pedro Riesco y Paco Jémez; y en la 94/95 Julio Salinas, Villarroya y Kostadinov. Tres años en los que aquel equipo logró un tercer puesto (1993), un segundo que mereció ser un primero (1994), amén de otro subcampeonato y un título de Copa del Rey (1995). Pero, ¿por qué el Superdépor es y será siempre considerado como una de las grandes gestas de la historia del fútbol?

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¿Qué fue de los héroes del Superdépor?