La victima deambulaba semidesnuda y desorientaba por la calle Urzaiz de madrugada. Ella sospecha que un hombre le había dado una sustancia para anular su voluntad
El jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Taulí de Sabadell (Barcelona) mantiene que su uso es más perjudicial que llevar las manos libres porque «no las lavaremos en ningún momento»