El cineasta visitó el Versalles gallego en busca de localizaciones para su nuevo rodaje y eligió el palacio y sus impresionantes jardines como escenario para una boda en «La piel que habito»
HEMEROTECA | Hace diez años, el cineasta visitó el Versalles gallego en busca de localizaciones para su nuevo rodaje y eligió el palacio y sus impresionantes jardines como escenario para una boda en «La piel que habito»
El Rey noiés del cine ha vuelto con «Mentiras». «Mis mentiras son de chichinabo, no me llevarían a la cárcel», asegura Javier. Dice «te quiero» por WhatsApp, llora «cuando toca», es confiado y emocional, y su lugar favorito en el mundo nos lleva a un «spa» casero, muy particular...
Está imparable y su carrera crece a un ritmo vertiginoso. Su trabajo en «El fotógrafo de Mauthausen» le ha generado muy buenas críticas. «Es el personaje más difícil que he hecho hasta ahora, me he tatuado el número 5185 del preso Francesc Boix que interpreto. Es un papel que me ha dejado huella»