«Tiempo después», una gigantesca humorada

Cuerda mejora en la cosa formal a «Amanece que no es poco» y mantiene una evidente querencia por el absurdo


«Dicho o hecho festivo, caprichoso o extravagante», según reza el diccionario para el término humorada, que se aplicaría a Tiempo después, un filme que en absoluto es secuela de Amanece que no es poco (1989), aunque sí la mejora en la cosa formal y mantiene una evidente querencia por el absurdo, tan del gusto de Cuerda cuando toca hacer comedia. Digamos que en aquella el ingrediente cómico se imponía a la factura y aquí es a la inversa, que a fin de cuentas veinte años en la trayectoria de todo creador, se concreta en un mejor dominio del oficio. Afirmado esto, digno de Perogrullo, disculpen, y asumido que cada uno se ríe con lo que (y cuando) le da la gana, puede que vayan por barrios las expectativas de alborozo ante esta farsa distópica ambientada en el 9177, «mil años arriba, mil años abajo» como afirma el propio Cuerda, que abre y cierra con voz en off, en un adecuado recurso que redondea su autoría. Conserva además esa coralidad tan agradecida al género en el cine español de los años 50 y 60, con Berlanga como maestro total.

Esta particular visión de la lucha de clases en pleno Monument Valley, con un sofisticado edificio para la sociedad organizada como dios manda, a cuyo pie vive, en ambiente cutre, un proletariado zarrapastroso, parodia a la España actual aunque sin referencias directas para evitar quiebros coyunturales, que a la postre envejecerían la película. En el primero, con un peculiar recepcionista, manda un monarca imbécil, de la seguridad se encarga una disfuncional pareja de la Guardia Civil, y hay compartimentos en los que no faltan la barbería y el bar. Allá abajo -se accede al lugar por un calvario de escalinata- se impone un caos asambleario entre los parias. A uno de estos se le da por ir a vender a los otros una apetitosa limonada, que todos compran. Pero, claro que, si no toman medidas, el proletario dejaría el paro y se instalaría allí. Eso no puede ser… Póngase al resto la sal, la pimienta y el azúcar que se quiera... y ya está. Es un proyecto personal de Cuerda que logró la complicidad de mucho famoseo. Y aquí paz y después gloria.

«TIEMPO DESPUÉS»

España, 2018.

Director: José Luis Cuerda.

Intérpretes: Roberto Álamo, Arturo Valls, Miguel Rellán, Blanca Suárez, Antonio de la Torre, Carlos Areces, Berto Romero, Secun de La Rosa, Manolo Solo.

Comedia.

95 minutos.

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