Viajeros ilesos caminaron 800 metros en plena oscuridad hasta el tren Iryo para avisar de que su convoy también había descarrilado y causado muertos y heridos
El líder popular asegura que los días han pasado y, lejos de aclarar lo sucedido, «todo se ha vuelto más confuso y más contradictorio» y se ha generado «más preocupación»
El onubense Paco de la Corte es una de las víctimas que ha vuelto a nacer, y doblemente, ya que salió despedido de su asiento del Alvia tras el accidente y cuando volvió a su sitio estaba «empotrado» en el delantero
La Guardia Civil y las primeras emergencias que llegaron al accidente del Iryo no fueron advertidas por ADIF ni por el 112 de que había un segundo tren que había sufrido un siniestro todavía más grave
Se vieron afectados el media distancia de A Coruña a la capital lucense, con parada en Baamonde, y el de Ponferrada-Vigo, que tuvo que detenerse en la estación de Areas (Sober)
Puente reconoce que le «cuesta mucho creer» que el Iryo fuese el causante del siniestro y reconoce que cada vez pesa más la tesis del fallo en las vías
Los maquinistas van a la huelga tras la muerte de tres compañeros, se limita la velocidad en más tramos y la sensación de inseguridad crece entre los usuarios tras los descarrilamientos en Córdoba y Cataluña
Los agentes ya han comunicado a la familia y se ha permitido a tres miembros de Pacma entrar en la zona acotada del accidente para tratar de recuperarlo
Luis Ortega, general jefe de la Guardia Civil de la cuarta zona de Andalucía, ha confirmado desde Adamuz la cifra de 43 fallecidos y ha remarcado que «las labores más complicadas están siendo en el tren Alvia».
El informe de la cronología del accidente revela cómo en los primeros instantes nadie, ni en Adamuz ni en Atocha, sabía exactamente lo que estaba pasando
Su familia, que estudia emprender acciones legales, le esperaba con una tarta para celebrar su cumpleaños. «A las siete nos dijeron que mi niño estaba desaparecido y a las nueve que estaba muerto. ¡Dos horas después, por Dios!»
El centro de mando de Atocha trató de localizar al maquinista, que ya había fallecido, pero solo pudo hablar con la revisora del tren que impactó contra el Iryo