Fran Verde, un músico andaluz con casa en Pazos de Borbén, tenía pensado coger el tren Alvia a Huelva el día 18, pero se quedó a reparar su instrumento
29 ene 2026 . Actualizado a las 01:11 h.«Tener la gaita rota me salvó la vida», relata Fran Verde, un gaiteiro andaluz con orígenes gallegos y casa en Pazos de Borbén. Su padre es de Vigo, donde jugó al fútbol y trabajó en una joyería. A los 21 años su progenitor se trasladó a Sevilla, donde vivía su novia, original de una aldea de Pazos, A Xunqueira. Antes un abuelo de Fran se mudó a Sevilla para trabajar en la hostelería.
Verde es el realizador del programa de televisión de Canal Sur Atrápame si puedes. Tiene 50 años y desde pequeño ha pasado las vacaciones en la casa familiar de Pazos de Borbén.
Fran forma parte de un grupo de gaitas del Lar gallego de Sevilla. La formación de gaiteiros se llama Fai sol. «Se lo puse por la canción de Os resentidos: Galicia canibal. El estribillo dice: Fai un sol de carallo.. y como en Sevilla hace mucho sol…
Su padre jugó en el Amanecer de Coia y en el Turista. «Hizo pruebas en el Celta con Costas, que luego jugó en el Barcelona. Su progenitor fue empleado de la joyería Arlindo de Vigo y luego en hostelería en Sevilla, por amor. Después montó una inmobiliaria.
Fran Verde nació en la capital andaluza hace cincuenta años pero tiene corazón gallego. «Mi abuela de Vigo me regaló una gaita de pequeño y ahí empezó todo». Sus raíces le han facilitado ser amigo de la periodista María Patiño y su familia, también gallegos.
La musica ha llevado a Fran a tocar en muchos recintos. Es aficionado al Betis y al Celta y en el partido que disputaron ambos equipos en el Benito Villamarín, interpretó el himno del equipo de Heliópolis.
Lo hizo con un gaita que le diseñaron los hermanos Gil, famosos lutieres de Ponteareas que construyen los mejores gaitas gallegas y que desarrollan un trabajo artesano de gran calidad.V
Verde se desplazó desde Sevilla a ver a un amigo que vive en Zamora. La idea de Antonio Patiño (hermano de María), con el que viajó, era que regresaran los dos a Huelva en tren porque tenía que ir a Matalascañas.
El músico se trajo la gaita hasta Flecha de Aliste, un pueblo zamorano donde actuó en un festival. «Se me averió el soplete de la gaita y en lugar de volver decidí seguir a Galicia al taller de los hermanos Gil en Ponteareas para visitarles y que me arreglasen el instrumento. De paso le echaba un vistazo a la casa familiar en Pazos, para comprobar si había humedades o desperfectos. Así que «tener la gaita rota me ha salvado». Antonio Patiño canceló el regreso a Huelva en tren porque el coche que le tenía que llevar a la estación de Zamora no arrancaba y decidió esperar a su hermano Carlos, el dueño, hasta que saliese del taller y volver juntos en automóvil.
Xosé Manuel Gil, el artesano que le reparó la gaita, cuenta que estaba asombrado «cuando Fran nos contó la historia». Xosé Manuel y su hermano Alfonso le hicieron un instrumento de gran calidad hace 19 años. Desde entonces el músico andaluz y gallego por sus raíces y sus sentimientos les visita agradecido cada vez que viene a Galicia.
La gaita tiene incrustaciones de marfil puestas por Anton Corral. Tardaron un año en hacérsela y ya entonces la gaita, con anilla de plata y piezas de marfil le costó 3.600 euros. Hoy este tipo de instrumentos tan valiosos ya casi no se hacen y si se confeccionan en algún caso resultan muy caros.
Fran Verde es un tipo con suerte y con un ángel de la guarda que hace horas extra porque ya se libro del accidente de Angrois. Relata que tenía comprado el billete para venir a Galicia con motivo del Día de Galicia.«Había quedado con un amigo del centro gallego de Alcobendas que tiene un grupo de gaiteiros. Íbamos a tocar en Santiago músicos de toda España el día del patrón. Pero unos días antes me rompí la tibia entrenando y me tuve que quedar en Sevilla. Luego vi el accidente y Xosé Manuel Gil me dijo después que uno de los fallecidos era el gaiteiro de Alcobendas con el que me iba a venir.».