La comisión de investigación apunta a la «rotura de la soldadura» como causa principal del accidente de Adamuz, que dejó 45 muertos

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

ESPAÑA

Europa Press

«Todos creíamos que se había hecho una remodelación integral de la línea Madrid-Sevilla después de 30 años y no ha sido así», ha señalado el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF)

27 ene 2026 . Actualizado a las 14:32 h.

El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón, ha apuntado como principal hipótesis del siniestro en Adamuz a «la rotura de una soldadura»: «Todo parece evidenciar que la causa principal ha sido la rotura no tanto del carril como de una soldadura». En una entrevista concedida al Colegio de Ingenieros de Caminos, Barrón ha indicado que el colapso de esa junta habría desencadenado el descarrilamiento del Iryo, aunque se mantiene todavía cauto sobre el origen del accidente. «Vamos a investigar cómo se produjo la rotura y cómo se pudo haber detectado. La investigación va a ir mucho más allá de cuál ha sido la causa», ha indicado.

El máximo dirigente de la CIAF ha coincidido con el ministro de Transportes, Óscar Puente, en que «unir carriles de dos épocas distintas no es la causa del accidente, siempre que se tenga en cuenta y se haga bien». Por ello, «a mí no me sorprende que haya carriles de 1989, siempre que estén en buen estado».

Con todo, ha mostrado su desconcierto por la renovación de la línea férrea en la que se produjo el accidente. «Todos creíamos que se había hecho una remodelación integral de la línea Madrid-Sevilla después de 30 años y no ha sido así», ha afirmado. «Se han renovado los desvíos, que era una parte que, por lo visto, presentaba problemas que podían llevar a ser críticos y alguna parte más del carrilaje y algún elemento más que vamos a comprobar», ha apuntado.

Barrón ha precisado que la CIAF «no tiene por misión establecer culpabilidades, sino que es una máquina de aprender». El presidente de la Comisión cree que la distancia entre las vías debería ser de cinco metros, más amplia que la actual. En la línea Madrid-Sevilla, que es antigua, la separación es de 4,3 metros, como tenían las francesas de entonces. «Somos un poco tacaños en este sentido», ha admitido.

Agentes de la Guardia Civil inspeccionan las vías en el lugar del accidente
Agentes de la Guardia Civil inspeccionan las vías en el lugar del accidente Guardia Civil | EUROPAPRESS

Por ello, podrían recomendar que en los trazados de nuevas líneas la separación entre ejes de vías «sea mayor». Ha explicado además que en Japón los bogies (la transmisión del tren) tienen «una especie de lengüeta» que en caso de salir despedido choca contra el carril y evita que se desplace a otros lugares.

Finalmente, ha explicado que el ministro de Transportes, Óscar Puente, le dijo: «Eres completamente libre de decir lo que quieras, tú y tu comisión sois totalmente independientes». «No hemos tenido ningún tipo de injerencia ni de sugerencia, ni de observación», ha puntualizado.