Han transcurrido ya dos décadas desde aquel 6 de diciembre de 1998 cuando llegó a la presidencia de Venezuela por las urnas un militar retirado que antes lo había intentado, sin éxito, por las armas. Juró y perjuró no reenganchar en el cargo pero no lo dejó hasta que la muerte se lo llevó hace cinco años.
Julio Á. Fariñas