El presidente inhabilitado de la Generalitat, que medró en la política a la sombra de Puigdemont, forjó su carrera en la maraña de chiringuitos secesionistas nutridos por el poder
A lo largo de su vida estuvo envuelto en estafas en la venta de coches, prostitución o falsedad de documentos que acabaron llevándolo a la cárcel en varias ocasiones