El ex director de la Filmoteca Nacional repasa su trayectoria y desvela la pasión con la que John Malkovich o Bernardo Bertolucci acogían los pimientos de Padrón
Denys Arcand recupera su mejor tono, con un mayor nivel de desenfado, para alegar contra el mundo del dinero y el detritus social que provoca, para acabar apelando a la solidaridad