Adiós a Agnès Varda, la potente voz femenina de la Nouvelle Vague

Aurélie Mayembo AFP / PARÍS

CULTURA

Regis Duvignau | Reuters

La cineasta francesa falleció a los noventa años; deja una filmografía original marcada por un interés genuino por el ser humano

29 mar 2019 . Actualizado a las 18:16 h.

Agnès Varda fue una figura emblemática del cine independiente francés, a la vez poética y comprometida, fuente de inspiración para muchos artistas. Única representante femenina de la Nouvelle Vague, la que fue compañera durante 30 años del cineasta Jacques Demy falleció  a los 90 años. Consagrada con un Óscar honorífico en el 2017, Varda deja una filmografía marcada por un interés genuino por el ser humano y una originalidad ubicada entre el documental, la ficción y la autobiografía.

El año pasado, en la alfombra roja de Cannes, encabezó junto a Cate Blanchett un numeroso grupo de actrices y productoras para abogar por la «igualdad salarial», reafirmando su estatuto de icono del séptimo arte. Infatigable, trabajó hasta el final de su vida y el mes pasado presentó un documental autobiográfico en el Festival de Berlín. A los 88, esta también fotógrafa y artista plástica, había retomado la carretera con el artista JR, 50 años más joven que ella, para filmar lugares olvidados de Francia para su documental Caras y lugares, que le valió una nominación a los Óscars.

El cine no se le presentó sin embargo como una evidencia. Nacida el 30 de mayo de 1928 en Bruselas, de madre francesa y padre griego, Arlette (su verdadero nombre) inició primero una carrera de fotógrafa, después de cursar estudios de arte en París.