El chef portugués con 50 estrellas Michelin

BEGOÑA ÍÑIGUEZ

SABE BIEN

Nuno Correia

Joachim Koerper celebra sus bodas de oro en la cocina y medio centenar de galardones alcanzados desde 1990 en España y Portugal. Lo hace con un menú homenaje a su historia, a la tradición gastronómica de la Península y a su querida Lisboa desde los fogones del Eleven

04 ago 2021 . Actualizado a las 11:35 h.

Joachim Koerper (1952, Saarbrücken, Alemania) no necesita presentación. Es uno de los grandes cocineros de la península Ibérica, donde ha alcanzado 50 estrellas Michelin y los mayores éxitos profesionales de su extensa carrera de medio siglo. Joachim dirigió las cocinas de algunos de los mejores hoteles de la Costa Azul, Cerdeña y Grecia, donde cocinó para las grandes estrellas de la jet set internacional del momento, como Carolina de Mónaco, Gunter Sachs, Maximilian Schell, Cristina Onassis y Niarchos von Opel. Llegó a España en 1989, atraído por la gastronomía mediterránea, los sabores españoles y su gente. «Di un vuelco a mi vida y me instalé en el Levante español donde viví hasta en el 2004», explica antes de comenzar a degustar el menú homenaje a sus bodas de oro profesionales.

«En Moraira (Alicante) abrí Girasol, mi primer restaurante, donde nueve meses después gané la primera estrella Michelin de mi carrera, y tres años después, la segunda», afirma orgulloso. Recuerda su etapa española con mucho cariño. «Fueron 15 años decisivos a nivel personal y profesional que he querido destacar en este menú de 50 años de carrera, con dos platos, uno de entrada con berenjenas, y otro principal, el salmonete de Moraira», avanza el chef mientras anima a probar las berenjenas que vienen servidas en cucharas individuales para cada uno de los cinco comensales. En el 2002 Girasol fue considerado el mejor restaurante de España por la prestigiosa guía Gourmetour.

Cuestionado sobre qué es lo que caracteriza a su cocina, Joachim lo tiene claro: «Mucha personalidad, amor por lo que hago y aprovechamiento de los ingredientes y materias primas de proximidad que me gustan, que en Portugal son muchísimas».