El nuevo barrio de A Coruña, Xuxán, florece con un millar de árboles y la construcción de edificios
A CORUÑA
La zona más joven avanza tres años después de recibir a sus primeros residentes
07 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Xuxán recibió a sus primeros habitantes en marzo del 2019, cuando todavía era el parque Ofimático. Tres años y medio después la zona continúa dando pasos para convertirse en un barrio con todas las propiedades, aunque ahora lo hace a una velocidad mayor.
En estos momentos hay cinco inmuebles con residentes, una cantidad que se doblará en los próximos años cuando finalicen algunos de los edificios que están en obras. A principios de este año había 320 viviendas terminadas, mientras que los pisos en construcción superan los 200 actualmente.
La mayoría de estos corresponden a iniciativas privadas, principalmente de cooperativas, pero la Administración pública también está poniendo de su parte. El primero en ver la luz será uno de la Xunta de 40 viviendas que está en su recta final. El Gobierno gallego tiene proyectados otros dos inmuebles en Xuxán, uno también de 40 pisos y otro de 58. Mientras, el Ayuntamiento hará uno con medio centenar de viviendas.
Los bloques terminados son el primer paso para la presencia de unos habitantes que, en algunos casos, llevan ya tres años viviendo en el barrio más joven de la ciudad. Muchos son matrimonios con niños pequeños o parejas que después de una espera que parecía interminable vieron sus casas hechas realidad. Esta fue la primera lucha, la siguiente fue que la zona en la que residen tenga todas las instalaciones y servicios que se presuponen a un barrio de la ciudad.
Las obras de la segunda fase de urbanización comenzaron a principios de este año y llegarán hasta mediados del 2023. La actuación cuenta con un presupuesto de más de 11 millones de euros y está dotando progresivamente al barrio de diversos espacios que hasta ahora eran parcelas semiabandonadas y aceras desnudas.
Zonas verdes
Hasta el momento se plantaron 1.035 árboles de 20 especies diferentes, entre los que hay más de un centenar de abedules, 2.835 arbustos de ocho clases distintas, 4.500 metros cuadrados de superficie de césped y 12.000 metros cuadrados de pradera natural.
A las zonas verdes se une el mobiliario urbano. Bancos, fuentes y papeleras se suman a las ya existentes farolas y señales, aunque los vecinos también están muy pendientes de otras cuestiones. Una de las principales demandas por el tipo de población existente son zonas de ocio infantil y en las próximas semanas debería estar listo ya uno de estos parques. Además, uno de calistenia está también a punto de entrar en funcionamiento.
La urbanización del barrio contará con espacios específicos para la práctica de deporte y en el futuro está proyectada la creación de un polideportivo. El colofón a la urbanización del barrio será la plaza central, en la zona más baja.
Este espacio contará con tres pérgolas, la más grande de ellas de 52 metros de largo y 6 de ancho, y otras dos más pequeñas, de 7 metros de largo, hechas en madera. La principal estará ubicada de manera anexa a dos zonas de juegos infantiles que servirán para que esta plaza se convierta en un punto de encuentro de los vecinos.
Otro aspecto que incluye la urbanización es una conexión con Matogrande sobre la vía del tren, un punto de entrada y salida deseado por los residentes, que actualmente cuentan con accesos desde la parte alta de Eirís y otro en la confluencia del barrio de las Flores con Eirís, ambas por la parte alta de Xuxán. Esto les obliga a dar importantes rodeos para entrar o salir de la zona, a la espera de que en el futuro se defina también un acceso directo a Alfonso Molina.
La zona comienza a tener conciencia de barrio mientras espera por más actividad comercial
Un hipermercado es el único negocio del que puede presumir actualmente Xuxán, cuyos bajos comerciales apenas tienen actividad por el momento. Un almacén y, desde el 1 de julio, las oficinas de unos sindicatos, son los únicos ocupantes de los bajos habilitados, aunque hay otro que se está acondicionando.
«Los negocios tardan en llegar hasta que tienen la capacidad de poder cubrir las expectativas», asegura José Ramón Villalibre, presidente provincial de CSIF. En su caso, compraron el local hace tres años, pero la pandemia y los problemas con los suministros retrasaron hasta el verano su traslado desde Bugallal Marchesi, en Elviña. «Teníamos un tercio del espacio que tenemos ahora, además de facilidades para aparcar y claridad, los afiliados demandaban servicios de calidad», destaca.
La llegada de más vecinos a los edificios en construcción en el futuro a corto y medio plazo se traducirá previsiblemente en la apertura de alguna cafetería o panadería, pero para eso parece que todavía habrá que esperar.
De hecho, por ahora no existe tampoco una asociación de vecinos como tal y su representación corre a cargo de Matogrande. «Están pensando en hacer una agrupación, pero por ahora nos encargamos nosotros», admite Esteban Velasco, presidente vecinal del barrio ubicado a pocos metros y que sigue muy de cerca la evolución tanto de las obras como de las novedades que van llegando a Xuxán. «Se está viendo bastante progreso», reconoce. Mientras, los residentes del antiguo parque Ofimático van dando sus primeros pasos, como fue la celebración de Halloween este año, pensando sobre todo en los menores.