El edificio, en el callejón de la Rúa San Marcos, lleva décadas en estado de abandono por parte de la Xunta y de propietarios privados, dueños del solar
«Hay diabéticos que juegan con la dosis de insulina para comer menos», asegura la gestora de una asociación que lleva 25 años dedicada a los trastornos alimentarios con pacientes de todas las edades
Contarán con reducción del aforo en las salas, venta de butacas por bloques o la eliminación del proceso tradicional de corte de entrada, entre otras medidas de seguridad