El Concello de Chantada persigue desde hace varios meses a una jauría de perros asilvestrados que periódicamente causa destrozos en granjas y corrales. Una y otra vez, atacan a conejos y ovejas y se esfuman. Estos animales lo tienen hoy más fácil, porque la empresa que cubría en Chantada el servicio de lacería ha renunciado a seguir haciéndolo. Mientras negocian con otras firmas especializadas, los responsables municipales tratan de buscar soluciones.
Carlos Cortés