¿Qué hacer?

OPINIÓN

11 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

¿QUÉ hacer? ¿Qué decisión tomar, en una situación límite, cuando un petrolero con 77.000 toneladas de fuel amenaza con irse a pique? ¿Qué hubieran hecho los que ahora critican? Desde que el Prestige lanzó su llamada de socorro, la clase gobernante de este país trata de sonrojarnos a diario con estas y otras cuestiones de similar calado. No es fácil responder a las ingeniosas preguntas de nuestros gobernantes. Siempre tan agudos ellos. ¿Qué hacer? Pues, muy sencillo. Por ejemplo, no irse de cacería. Sería una sabia decisión. Otra. No llevar el petrolero de jira por toda la costa gallega como si fuese la Charanga del Tío Honorio. Con eso, probablemente, la catástrofe ya no tendría la magnitud que alcanza en estos momentos. Pero hay otras muchas cosas que se pudieron hacer. Como no negar hasta la extenuación que no existía peligro. O no convertir la más espeluznante marea negra en unas manchas fragmentadas. Ni decir que se actuó de forma coordinada y diligente. No defenderse insultando. Asegurar, el día 14, que lo peor ya había pasado. Fiarse de los técnicos. Asumir los informes del CEDRE y del observatorio portugués. No convertir el vertido de 125 toneladas diarias en «hilitos con apariencia de plastilina». No negar ante el Parlamento la magnitud de la catástrofe. Evitar responsabilizar a la prensa. Visitar a los perjudicados. Impedir que la sociedad civil se les adelantase. No resucitar a los GAL, ni a los enterrados en cal viva. Eso, y mucho más. Pero sobre todo, ¿qué hacer?, se preguntan. Tener dignidad. Los eficaces gobernantes de este país se lamentan que tuvieron que afrontar la mayor catástrofe sin una sola propuesta de los carroñeros y antipatriotas que ahora nos dedicamos a la critica. Pues ahí queda una. Humilde y tardía, pero en definitiva, propuesta. Váyanse.