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«Por precio te quita un cliente cualquiera; por calidad, no»

Tras su divorcio se vio sola con dos niños pequeños y tenía dos salidas: la hostelería familiar o la comercialización de marisco, que ya conocía por sus años de casada. Se decantó por lo segundo y empezó de prestado en un local de una amiga. Veinte años después, Linamar tiene un centenar de trabajadores y factura 22 millones al año. «Sí, crecimos, pero espero que nunca perdamos el alma».

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«Era un desastre, era un mar de fuel»

Rubén Paz (A Pobra, 1977) fue uno de los primeros voluntarios que se movilizaron durante la catástrofe del Prestige. Así recuerda los primeros momentos de la llegada de la marea negra y como un puñado de vecinos se pusieron en marcha.