No solo grandes multinacionales como Tesla apuestan por la criptomoneda, empresas mucho más humildes como Vila Sen Vento, en O Pino permiten desde el mes pasado pagar con ellas desde el alojamiento hasta productos gourmet
La normativa exige a esos proveedores tener sede social en la UE y condonan su operatividad a que cuenten con la autorización de las autoridades de los distintos países