El BBVA invertirá otros 124 millones más en Propel VC, su puerta de entrada al bitcoin

Cristina Porteiro
c. porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

DADO RUVIC

La moneda virtual se ha revalorizado más de un 400 % con el desembarco de los grandes fondos y bancos

15 mar 2021 . Actualizado a las 18:13 h.

El BBVA refuerza sus posiciones en el mercado de la tecnología financiera. Y lo hace inyectando una nueva remesa de dinero (124 millones de euros, según Europa Press) a su negocio asociado Propel VC, el vehículo utilizado por el banco para sus inversiones de alto riesgo y su principal puerta de entrada al bitcoin. A través de este asociado se hizo en el 2015 con parte significativa de una de las mayores casas de cambio de criptomonedas del mundo, Coinbase. Esa firma está hoy valorada entre 8.000 y 10.000 millones de dólares y tiene previsto salir a bolsa, generando enormes beneficios al banco español, de los primeros en tomar posiciones sobre el bitcoin. Ya fuera por estrategia o por casualidad, el valor de su inversión ha crecido como la espuma en paralelo a esta criptomoneda que en el último año se revalorizó más de un 400 %, llegando a superar los 40.000 dólares la unidad.

¿Qué hay detrás de este furor? En países de Latinoamérica, donde hay poca bancarización, ha sido muy útil para efectuar pagos. Pero en la UE se ha utilizado como vehículo para especular ahora que los tipos de interés están por los suelos. Hace cinco años los grandes fondos de inversión y los bancos desdeñaban la moneda, aseguraban que era tirar el dinero. Este año han desembarcado con todo. JP Morgan, MicroStrategy, Blackrock o empresas como Tesla han invertido enormes sumas de dinero en bitcoins. «Hay mucha liquidez en el mercado. Lo utilizan como valor refugio. Hay muchos inversores metidos jugando con el precio en el mercado, que podría alcanzar los 100.000 dólares a final de año», señala el responsable de desarrollo de negocio de Incotec y fundador Creatiblock, Pablo López. ¿Qué factores hacen atractivo al bitcoin? Principalmente que no está controlada por los bancos centrales, no es ilimitada (solo 21 millones) y su revalorización en el mercado granjea beneficios muy suculentos. «Un fondo tradicional puede ofrecer una rentabilidad del 3 %, pero si sabes diseñar bien tu cartera de criptomonedas puedes obtener fácil un 10 % y llegar al 50, 100 y 300 %», explica López.

Riesgos

Hay riesgos, eso sí. No solo por la volatilidad y la posibilidad de que se genere una nueva burbuja (ganan más dinero con esta criptomoneda los que comercian con ella que quienes la generan), también por el fuerte rechazo que levanta la entrada de inversores institucionales a una moneda que se creó con el fin de ser útil, «para viajar y pagar lo que se quiera sin tener que cambiar de moneda ni abonar costes que no se debería», no como un vehículo para especular. A pesar de la lucha soterrada que se libra para evitar que el bitcoin acabe convirtiéndose en el coto privado de los grandes bancos, López cree que sería difícil orquestar en el mercado una operación como la de GameStop a la inversa: vender bitcoins de forma masiva para ocasionar pérdidas a los fondos. «Es un mecanismo que pueden tener, pero me temo que llegan tarde ya que la capacidad de la red para que eso no ocurra es grande. Pero todo es posible. Si consiguen acumular una cantidad significativa podrían hacer bajar su precio», señala.