ESCUELAS AL AIRE LIBRE Todavía son pocas, pero refuerzan una tendencia natural que compensa los excesos de la tecnología. ¿Podemos aprender sin paredes? «Un bosque provoca el efecto contrario a una piscina de bolas», aseguran. Entramos en cuatro escuelas que rompen esquemas. O mejor, salimos. Deja la mochila en una rama.
ANA ABELENDA