Son de aquí al lado y te lo llevan a casa

El cierre de la hostelería ha propiciado el auge del «delivery». Del «te lo llevamos a casa». En un primer momento este negocio estuvo monopolizado por las grandes plataformas multinacionales. Hoy son muchas las empresas e iniciativas gallegas que ofrecen este servicio


Si el primer confinamiento impulsó el bum del delivery, el cierre físico de la hostelería que ha conllevado esta segunda ola no ha hecho sino apuntalar, consolidar y amplificar su vigencia. En aquella primera ocasión, en primavera, la reclusión pilló a muchos hosteleros con el pie cambiado. Ahora, quien más, quien menos, ya había empezado a adaptarse y a incluir la opción del reparto a casa entre sus servicios.

Hay varias novedades en este nuevo modelo de delivery que ha propiciado la pandemia. La primera es el hecho de que se haya abierto a todo tipo de propuestas gastronómicas. Ya no son solo las pizzerías, las hamburgueserías o los restaurantes de comida asiática quienes ofertan esta opción. Hoy te pueden llevar a casa un menú de un restaurante con estrella Michelin.

También ha variado el perfil de quien presta este servicio. En un primer momento fueron repartidores autónomos particulares o falsos autónomos adscritos a grandes plataformas multinacionales. Hoy en prácticamente todas las ciudades de Galicia afloran negocios locales dispuestos a aprovechar este sustancioso nicho de mercado.

Y los hay de muy distintos tipos. Desde quien se limita a prestar exclusivamente el servicio de reparto, hasta quien permite ofrece la opción de hacer reservas o realizar pedidos desde sus webs o apps. Desde quien solo trabaja con la hostelería hasta quien sirve a domicilio productos de tiendas locales o del mercado de abastos. Eso sí, todos ellos, tanto hosteleros como repartidores coinciden en que el delivery «ha venido para quedarse». Lo que ha conseguido la pandemia es acelerar su implantación, pero era una tendencia que a nadie se le escapaba.

Las críticas hacia las abusivas condiciones de contratación y de trabajo de los repartidores por parte de las grandes plataformas he llevado a las empresas de delivery gallegas a apostar por modelos respetuosos para con sus trabajadores. «Todos nuestros repartidores son empleados a sueldo, no mercenarios autónomos», señala Alejandro Mosteiro, propietario de la empresa coruñesa Avanza Delivery. «Haber sido yo repartidor me hace ser más sensible con ellos», añade. Un compromiso que se refleja también en el hecho de que no realizan más de tres pedidos por envío y siempre que salgan del mismo local. Y es que Alejandro Mosteiro lo tiene claro: «El restaurante es nuestro socio comercial, pero nuestro cliente es el comensal que está en su casa». Para optimizar su servicio implementó una app propia que agiliza la relación tanto con los 72 negocios con los que trabaja como sus 11 repartidores. «No se trata de correr en la moto sino de acelerar el resto del proceso. Si a un repartidor le metes presión y se cae, perdemos todos: el cliente, el restaurante y yo».

También comparte esa filosofía del respeto a los trabajadores Caylu. Todos sus repartidores son contratados y la empresa les pone todo el material de trabajo, incluida una moto eléctrica.

Caylu, nacida en la provincia de Pontevedra, es la única plataforma de reparto con dos estrellas: hacen el delivery de Pepe Solla y de Ultramar, de Pepe Vieira. «Pero también hemos querido ofrecer este servicio a tabernas de toda la vida», comenta su responsable, Beatriz Castro. Para ello cuenta con una web y una app en la que cada local coloca su oferta. «El cliente no solo nos puede pedir su comida sino reservar la hora concreta a la que quiere que se le llevemos». Caylu cuenta en la actualidad con más de 60 establecimientos en su portafolio y prepara su expansión al resto de España a través de una franquicia.

EL «delivery» Del barrio

También está en plena expansión la plataforma DBarrio, el negocio creado hace 5 años por el vigués Pablo Sánchez. DBarrio funciona como un marketplace con una URL propia para cada establecimiento comercial. «Mi idea es ofrecer al comercio local la posibilidad de vender online y con reparto a domicilio. Un reparto que tiene la ventaja de ser muy rápido porque el producto no tiene que llegar desde Asia sino desde la tienda de al lado». El cliente escoge el producto que desea de la tienda que prefiera e incluso elije el repartidor que quiere que se lo lleve, pudiendo para ello comparar los precios y tiempos que le ofrece cada uno. En Galicia operan en todo el sur de Pontevedra, A Coruña, Vimianzo y Camariñas. Y también están ya en varias localidades de Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid y Extremadura. «Operamos con más de 700 negocios y esperamos acabar el año con cerca de mil», apunta.

Desde la plaza de abastos

En el caso de Kibus, el reparto a domicilio no es de una tienda sino de la plaza de Abastos. «La alimentación es uno de los sectores en los que menos penetración tiene el comercio electrónico. Y en el fresco, aún menos», explica Eduardo Sanjurjo cuando se le pregunta cómo surgió esta iniciativa que puso en marcha, primero, en A Coruña y Ferrol y que ahora ya está en diez ciudades. «El cliente nos dice qué quiere y, si lo desea, también de qué tendero lo quiere. Lo mismo puede ser una centolla que un kilo de berenjenas o una pata de cordero. Cualquier producto que esté en la plaza. Nosotros se lo compramos y se lo entregamos en su domicilio». El precio de la compra es el mismo que tendría en el mercado y tampoco cobran gastos de envío. ¿Dónde está entonces el beneficio? «En los acuerdos que tenemos con los tenderos», indica.

En el caso de Ferrol, han sido los propios hosteleros, a través de su asociación, los que han impulsado un servicio de comida a domicilio propio. «En lugar de sumarnos a una plataforma creamos la nuestra». Look Eats se llama. A los negocios les sale mejor «porque aquí no tiene que ganar nadie». Basta con cubrir los gastos. «Y los repartidores son autónomos», explican. De momento ya hay 25 locales que se han sumado a la iniciativa. «Tenemos lista de espera, pero preferimos ir poco a poco. Nuestra premisa es la calidad en el servicio. Tenemos casi un repartidor por restaurante», explica Luisa Barro, gerente de la asociación.

La hostelería de Ourense

La hostelería ourensana cuenta con la web restaurantesourense.com, si bien no se trata de un servicio de reparto a domicilio sino de una plataforma en la que los establecimientos asociados (21 en la actualidad) pueden colgar sus cartas y sus ofertas para que el cliente pueda pedir online la comida. El servicio de reparto a domicilio corre después por cuenta de cada local. «La ventaja de este modelo es que permite ofrecer este servicio a establecimientos hosteleros, como bares de tapas, que nunca se lo habían planteado».

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