A lo largo de su vida estuvo envuelto en estafas en la venta de coches, prostitución o falsedad de documentos que acabaron llevándolo a la cárcel en varias ocasiones
Se adentró en el periodismo cuando ejerció como pasante en el bufete de Victoriano Fernández Asís y Cipriano Torre Enciso, ambos gallegos y colaboradores del diario «Pueblo»