El hecho de que fuese la propia sucursal del Santander la que avisase explica que no haya denuncias sobre el presunto desfalco cometido por un extrabajador
Estas cifras se basan en cálculos de los representantes de los empleados, que aseguran que, tras la fusión, la intención era aligerar la plantilla en unas 3.500 o 4.000 personas
Cada operación irregular que hizo alguno de los directivos imputados rozó el límite legal de los 100.000 euros, por lo que, según el abogado, todas tuvieron que estar autorizadas