La joven entró en la vivienda mientras el propietario estaba en un viaje de trabajo y le sustrajo varios muebles, la lavadora, ropa, dinero y recuerdos personales
Vecinos, padres y Concello denuncian que el inmueble, al que acceden menores, se usa para trapicheo de drogas y botellón, y alertan del riesgo de accidente e incendio
«Manifestamos nuestro rechazo al hecho de que los amigos okupas de Carmena sigan utilizando este espacio público que pertenece a todos los madrileños y no a unos pocos»