El decano ha atribuído lo sucedido a un fallo del sistema por cuanto una persona accedió al edificio judicial con un dispositivo que permitiera la grabación
Cristina, que no se salió del guion en seis horas de declaración, se amparó en que hacía lo que le pedía Urdangarin porque confiaba en él y el resto lo desconocía o no lo recordaba
Doña Cristina se ha desvinculado de la gestión de Aizoon y ha reconocido que sabía que el rey había pedido a Urdangarin en 2006 que dejara los negocios relacionados con Nóos. La infanta ha respondido a las preguntas del juez Castro, del fiscal Anticorrupción y a las de la abogacía del Estado, pero no a las acusaciones
La hija del rey comparece ante el juez y un ejército de abogados con intereses y estrategias enfrentadas para someterse a un interrogatorio de más de trescientas preguntas