Así llegó el ébola a España

El primer contacto del país con el virus se produjo hace dos meses, cuando el 7 de agosto se repatrió al misionero Miguel Pajares, primer español fallecido por esta enfermedad

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La Voz | Agencias

El primer contagio del ébola en España ha supuesto un verdadero cambio de actitud entre la población, que en tan solo dos meses -desde que se produjo la repatriación del religioso Miguel Pajares- ha pasado de ver el tema de una manera bastante normal a comenzar a sentir verdadera inquietud y un sinfín de temores por lo que pueda pasar tras el contagio de la auxiliar de enfermería gallega, Teresa Romero.

Pero el verdadero inicio de la cronología del ébola es varias semanas antes, en concreto el 7 de agosto del 2014, cuando se hace efectiva la repatriación de Miguel Pajares. Dos meses de historia hay entre este hecho y el primer contagio fuera de África. Dos meses en los que el virus del ébola ha provocado dos fallecidos -los misioneros Miguel Pajares y Manuel García Viejo- y la hospitalización del primer contagio del virus en Europa, que ha supuesto un verdadero punto de inflexión en la evolución de una enfermedad que tiene un período de incubación de entre 2 y 21 días y cuyo cuadro clínico es bastante típico: fiebre, dolores de cabeza y musculares, vómitos, diarrea; y, lo que es peor, intensas hemorragias internas y externas.

7 de agosto: El misionero Miguel Pajares -infectado con el virus del ébola en Liberia- y la monja de origen guineano y pasaporte español Juliana Bonoha -cuyas primeras pruebas descartan la infección- son repatriados (en un avión medicalizado del Ejército del Aire) e ingresados en el hospital Carlos III de Madrid. Los responsables del hospital decidían habilitar la sexta planta y, en concreto, tres habitaciones individuales de aislamiento con esclusas con presión negativa, para evitar que se produzcan contagios.

12 de agosto: Miguel Pajares no es capaz de superar la enfermedad y fallece la mañana del 12 de agosto en el hospital Carlos III a los 75 años de edad, cinco días después de haber sido trasladado. A pesar de haber sido tratado con el suero experimental Zmapp y de que en sus últimos días, las fuentes sanitarias y familiares habían asegurado que su estado era estable, el misionero se convertía en la primera víctima del ébola en Europa.

14 de agosto: Después de la mala noticia que supone el fallecimiento de Miguel Pajares, las pruebas confirman que la hermana Juliana Bonoha no tiene ébola. Sin embargo, y a fin de evitar cualquier riesgo, las autoridades sanitarias afirman que estará bajo observación hasta que transcurra el período de incubación de 21 días, «siguiendo el protocolo de aislamiento establecido».

28 de agosto: La religiosa Juliana Bonoha recibe el alta médica. Sus primeras palabras a los medios de comunicación son de gratitud a todos los que han participado en el proceso de su repatriación, pero también de tristeza, al recordar a sus compañeros que siguen en Liberia luchando contra el brutal brote de ébola que asola al país.

21 de septiembre: El Gobierno pone en marcha por segunda vez el protocolo de repatriación para traer a España, desde Sierra Leona, al religioso y médico Manuel García Viejo, de 69 años, también infectado de ébola.

22 de septiembre: Un día después de que se anunciara la repatriación, García Viejo ingresa en el hospital Carlos III de Madrid en estado grave. Las autoridades confirman que el religioso no será tratado con el suero experimental Zmapp al estar completamente agotadas las existencias del mismo. Una vez más, la sexta planta del hospital madrileño estará cerrada al público y se aplicará el protocolo de aislamiento, no solo en la habitación de García Viejo, sino también para la cremación del material médico y textil que esté expuesto al enfermo. Sin embargo, Sanidad decide mantener en funcionamiento el resto del hospital, incluso sus consultas externas y operaciones, normalizando la situación.

25 de septiembre: Manuel García Viejo tampoco es capaz de superar el ébola y fallece. El director médico del Hospital San Juan de Dios de Lunsar en Sierra Leona, se convierte en la segunda víctima española del mortífero virus. De nada ha servido el trabajo «a contrarreloj» que ha desempeñado el equipo médico del Carlos III en la búsqueda de alternativas para tratar al religioso.

1 de octubre: La OMS anuncia que las dos vacunas que presumiblemente podrían convertirse en un sistema de inmunización efectivo y fiable para luchar contra el ébola no estarán listas hasta el mes de marzo. «El desarrollo de una vacuna normalmente lleva tiempo y es notoriamente caro. Incluso en las mejores condiciones y con el esfuerzo masivo de muchos implicados, un número significativo de dosis no estará disponible hasta finales del primer trimestre del 2015», señalaba el organismo mundial, un hecho que poca relevancia tenía en el momento, ya que pocos se imaginaban que lo peor de esta crisis estaba aún por llegar.

6 de octubre: Doce días después del fallecimiento de García Viejo, se confirma el primer caso de contagio del ébola fuera de África. Se trata de la auxiliar de enfermería gallega Teresa Romero, quien fue trasladada desde el hospital de Alcorcón, donde fue atendida inicialmente, al Carlos III de Madrid, una vez confirmado el diagnóstico de ébola. La sanitaria, que lleva más de 15 años trabajando en el Carlos III, formó parte del equipo que atendió a Manuel García Viejo, en cuya habitación estuvo en dos ocasiones, una para atenderle directamente y otra para recoger el material utilizado durante la atención del misionero una vez ya fallecido. El día después de la muerte del religioso, la mujer cogió vacaciones y no fue hasta el 30 de septiembre cuando notó los primeros síntomas y se puso en contacto con el servicio de prevención de riesgos laborales del centro sanitario.

7 de octubre: Teresa Romero empieza a ser tratada con plasma de la religiosa Paciencia Melgar, que contrajo la enfermedad en Liberia y la superó. Las autoridades sanitarias aseguran que la evolución de la gallega es favorable y que por ahora existen indicios de esperanza. Mientras tanto, el marido de la auxiliar, Javier Limón, también es puesto en cuarentena y aislado en el Carlos III. Pero no es el único que se pone en vigilancia, otras 52 personas que mantuvieron contacto con la auxiliar ingresan en el centro madrileño, 30 de elos atendieron a los religiosos fallecidos por el virus en el Carlos III y 22 tuvieron contacto con Teresa Romero en el Hospital de Alcorcón. Mientras crece la indignación por los posibles errores que hayan propiciado una de las crisis sanitarias más preocupantes de los últimos años, la Unión Europea exige explicaciones a España sobre qué parte de los protocolos ha podido fallar y Ana Mato intenta apagar -de forma poco efectiva- los fuegos del que ya se ha convertido en su mayor reto como ministra de Sanidad. En una rueda de prensa, la titular de la cartera de Sanidad elude responder a las preguntas sobre posibles dimisiones y lo único que consigue es cosechar multitud de críticas de los que ya aseguran que no está preparada para asumir una crisis de tal calado.

8 de octubre: Comienzan a salir las primeras hipótesis de cómo se pudo producir el contagio de Teresa Romero. El doctor Germán Ramírez, uno de los médicos que atiende a la auxiliar de enfermería gallega, señala que la paciente ha reconocido que pudo infectarse al tocarse la cara con los guantes al quitarse el traje de protección. Además, los médicos aseguran que la infectada parece ofrecer una ligera mejoría. Sin embargo, vuelven a activarse todas las alarmas al descubrir las autoridades que Teresa Romero fue a depilarse a una peluquería después de visitar a médico de cabecera con los primeros síntomas de fiebre.

El miércoles, y a pesar de la enorme presión social que se ha generado, se procede al sacrificio de Excalibur, el perro de la auxiliar de enfermería contagiada de ébola. Decenas de manifestantes, las recomendaciones de algunos expertos y la desesperada llamada de auxilio del dueño del animal, no son suficiente presión para que la Comunidad de Madrid decida revocar su decisión de acabar con la vida de Excalibur.

Otra persona se convierte en protagonista en plena crisis del ébola. Se trata del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, cuyas polémicas palabras, que sitúan a la enferma como principal responsable de la crisis del ébola en España, le grajean numerosas críticas. «Para explicar a uno cómo quitarse o ponerse un traje no hace falta un máster», recriminaba a la auxiliar.

9 de octubre: El estado de Teresa Romero empeora notablemente y, según explica su propio hermano, es intubada. Mientras tanto, las autoridades proceden a descontaminar la casa de la auxiliar y la sala donde estuvo ingresada en Alcorcón.

El colectivo sanitario auna sus voces a favor de Teresa Romero y critican los recortes de sanidad situándolos como principal causante de la crisis del ébola. El médico que trató a la auxiliar en urgencias aseguraba que el traje de seguridad le quedaba corto.

10 de octubre: Teresa Romero afronta su peor día. Los médicos aseguran que la técnica sanitaria se encuentra en situación muy crítica y según el presidente de la Comunidad de Madrid, la auxiliar está «en grave riesgo vital». Las razones, un fallo respiratorio importante. Sin embargo, comienzan a producirse las primeras contradicciones entre las autoridades sanitarias del Carlos III y otras fuentes. Los primeros sostienen que Romero no ha experimentado cambios de importancia en las últimas horas, mientras que el Sindicato de Enfermería asegura que la contagiada podría presentar un fallo multiorgánico. Varios hospitales de España acogen numerosas manifestaciones con un lema común: «Todos somos Teresa».

Ante la actitud de Ana Mato al frente de la crisis del ébola, Soraya Sáenz de Santamaría aparta a su compañera y se pone al frente de un comité especial, que estará integrado por gran parte de los ministerios, coordinados con los organismos sanitarios internacionales; portavoces de las consejerías autonómicas, miembros de sociedades científicas y representantes del hospital. Una de las primeras decisiones es la de rebajar a 37,7 grados el umbral de fiebre para los ingresos sospechosos. Después de la primera reunión del comité, se produce la tan esperada comparecencia de la ministra de Sanidad, en la que Ana Mato vuelve a meter la pata con una muy poco atinada declaración: «No tenemos más información sobre la salud de Teresa que la de los medios».

11 de octubre: Empiezan a llegar las buenas noticias. Teresa Romero es tratada con una dosis del suero experimental Zmapp y su estado comienza a ser estable, aunque dentro de la gravedad. La noticia contrasta con el empeoramiento registrado por la auxiliar tan solo 24 horas antes. El Zmapp, que se creía agotado, es un cóctel de anticuerpos que ha sido probado con éxito en monos y, de forma experimental, en algunas personas. Mientras el estado de Teresa Romero va mejorando, un grupo de expertos europeos analizan la infraestructura del Carlos III y aseguran que no está diseñado para cubrir este «tipo de emergencias».

12 de octubre: Los expertos que tratan a la auxiliar gallega aseguran que Romero sufre secuelas de la crisis respiratoria. A pesar de que ha dejado de tener fiebre, su estado sigue siendo «estable dentro de la gravedad», sin embargo ya empieza a hablarse de indicios de esperanza. Los casos sospechosos poco a poco van siendo dados de alta y todavía no se ha confirmado ningún nuevo contagio.

13 de octubre: El comité científico asegura que todos los posibles contagiados se mantienen asintomáticos y por tanto, sin capacidad de transmitir el virus: «No hay nadie en España que pueda transmitir el ébola más allá de Teresa». La principal afectada, Teresa Romero, que tiene sus pulmones muy dañados, afronta «48 horas críticas» en la evolución de la infección y el director del hospital Carlos III se muestra «esperanzado dentro de la prudencia». El marido de Teresa Romero ha pedido por carta la dimisión del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

14 de octubre: Teresa sigue mejorando. Según el comité científico, la auxiliar gallega muestra una «leve mejoría clínica» pero sigue «grave». Sus posibilidades de curación se incrementan a partir de esta jornada ya que, se cumplen 15 días desde que empezó a experimentar los primeros síntomas. Asimismo, los contactos con la sanitaria ingresados por precaución en el Carlos III «asintomáticos y afebriles» y han destacado que la «situación clínica y epidemiológica está bajo total control de las autoridades sanitarias». Tras la carta del marido de Teresa, el consejero de Sanidad, Javier Rodríguez, traslada sus disculpas y reconoce que sus palabras durante los primeros días pudieron causar «aún más malestar». Además, el responsable del operativo en el que se sacrificó al perro de auxiliar, Excalibur, anuncia su dimisión.

15 de octubre: Teresa Romero ya toma líquidos y ha hablado con su marido. En una llamada telefónica de diez minutos, la auxiliar, que está «mejor», preguntó a Javier Limón por su perro, que no sabe que fue sacrificado, a lo que este le respondió que no se preocupe por el animal. Según indica la portavoz de la pareja, María Teresa Mesa, la sanitaria tiene «lagunas» y no se acuerda de «muchas cosas», pero los médicos «tienen esperanza» y hay «optimismo de que pueda superar la enfermedad». La portavoz de la pareja también confirma que denunciarán al consejero de Sanidad de Madrid, mientras la familia ya presentó 6.000 firmas para pedir su dimisión. Por su parte, Mariano Rajoy asegura en el Congreso que el problema del ébola en España ya «está encauzado». Durante la intervención de la ministra de Sanidad para responder sobre el ébola, el Gobierno dejó sola a Ana Mato.

16 octubre: Cuatro personas son hospitalizadas por sospecha de ébola, tres en Madrid y una en Tenerife. Se trata de un sanitario que atendió a enfermos en Sierra Leona, un misionero que había estado en Liberia, el pasajero de un vuelo París-Madrid de Air France, que procedía originalmente de Lagos (Nigeria) y un hombre que usó la misma ambulancia en la que fue trasladada la auxiliar de enfermería Teresa Romero.

17 octubre: El ébola remite en las últimas pruebas realizadas a Teresa Romero y sus médicos y allegados esperan que quede libre del virus este fin de semana, mientras que las primeras pruebas realizadas a los cuatro casos de posible contagio por ébola dan negativo.

18 octubre: La auxiliar de enfermería infectada de ébola evoluciona favorablemente y se esperan los resultados de unos nuevos análisis que confirmen que está libre del virus. Los médicos que la atienden esperan que dé ya negativo y que la carga viral en las células se haya reducido a cero.

19 octubre:Teresa Romero da negativo en la última prueba PCR, carga viral cero, según un comunicado del Comité especial para la gestión de la enfermedad, si bien ello no quiere decir que la enfermedad esté superada por lo que se le repetirá el test en las siguientes horas.

20 octubre: El director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, señala que deben transcurrir dos días completos desde la suspensión de los distintos tratamientos que puedan «enmascarar» el virus para tener la seguridad de que Teresa Romero está libre de la infección y anuncia que hoy se le realizará una segunda prueba que permitirá descartar definitivamente la infección.

21 octubre Los resultados de la segunda PCR libre de tratamiento confirman que Teresa Romero ha superado la infección por el virus del ébola, aunque seguirá ingresada hasta recuperarse de los daños que el virus ha causado en varios órganos, especialmente los pulmones.

Las quince personas que se encuentran en cuarentena preventiva comenzarán a salir del hospital Carlos III de Madrid cuando se cumplan 21 días desde que se produjo el contacto con Romero, por lo que varios de ellos podrían abandonar hoy el hospital. Otro grupo de entre cuatro o cinco pacientes podría recibir el alta a finales de este semana, mientras que un último grupo lo hará a partir del próximo 27 de octubre.

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