Apple descubre sus secretos

andrej sokolow SAN FRANCISCO / DPA

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<span lang= es-es >Prototipo y primeras ideas</span>. A la izquierda Purple, un teléfono creado por Apple en el 2005 (dos años antes del iPhone). Arriba, las primeras ideas, teléfono con pantalla táctil, aunque todo a un tamaño acorde con la época, 1983.
Prototipo y primeras ideas. A la izquierda Purple, un teléfono creado por Apple en el 2005 (dos años antes del iPhone). Arriba, las primeras ideas, teléfono con pantalla táctil, aunque todo a un tamaño acorde con la época, 1983.

El juicio con Samsung, que la acusa de copiar sus diseños, saca a la luz los prototipos de los iPhone y iPad, celosamente guardados

06 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

En el juicio por las patentes que enfrenta a Apple y Samsung, la batalla jurídica es hasta ahora lo de menos. Resulta mucho más interesante la oportunidad única que brinda el proceso judicial de poder escudriñar en la trastienda de un gigante como Apple.

Durante años, Apple no fue solo una de las empresas más exitosas del mundo, sino también una de las más cerradas, como pocas. El departamento de diseño parece una instalación de máxima seguridad donde ningún trabajador comenta a otro en qué trabaja y cada producto es un gran misterio hasta que su gran presentación oficial al público. Así lo dirigía todo su fundador, Steve Jobs, obsesionado con el secretismo.

Ahora la opinión pública puede ver cien páginas de imágenes de prototipos de iPhone e iPad. Se puede observar cómo se esforzaban y luchaban los diseñadores de Apple para darle la forma definitiva al aparato. Se sabe que a Apple le gusta hacer cuestionarios a los clientes, en lugar de imponer de forma arrogante aquello que consideran correcto. Y el grupo es verdad que pensó en un iPad más pequeño antes de que Jobs declarase «muertos antes de nacer» aparatos de un porte menor.

Las informaciones proceden de una gran cantidad de material que Apple tuvo que suministrar a Samsung durante el proceso. Solo de Steve Jobs hay más de 2.000 e-mails, lo que en opinión de los abogados de los surcoreanos es muy poco. Esos correos han pasado a formar parte de las pruebas del proceso, que en Estados Unidos generalmente se pueden consultar por la opinión pública. Las partes intentaron que los documentos fueran declarados confidenciales, pero fracasaron ante la jueza Lucy Koh y a petición de la agencia de noticias Reuters.

Esfuerzo de diseño

Con las informaciones precisas de Apple, Samsung quiere demostrar que su rival estadounidense también sigue los pasos de la competencia y que el iPhone y el iPad también se inspiró en ideas de diseños de otros, como su F-700, presentado en el 2006, un año antes de la puesta en el mercado del primer iPhone. Hasta la fecha este argumento tan solo ha podido ser demostrado de forma relativa.

Las primeras miradas a la trastienda de Apple le han favorecido. Cuando el diseñador de la firma de Cupertino Christopher Stringer relató al jurado cómo su equipo hace malabares en la «mesa de la cocina», daba la impresión de que transmite la imagen de la marca: cool, moderno y novedoso. Y los numerosos prototipos de iPhone descartados dan más bien la sensación de ser una muestra del esfuerzo infatigable de los diseñadores por conseguir el objeto perfecto que de tratarse de un arcón de ideas foráneas robadas.

Los secretos sacados a la luz son el precio que Apple paga para rebatir la acusación de que ha robado ideas. Y tampoco desencaja con el rumbo que ha emprendido el actual jefe de la empresa, Tim Cook, quien está a favor de una mayor apertura. La empresa reaccionó a las acusaciones de las malas condiciones de trabajo en China entrando en una organización controladora independiente y publicando la lista de sus suministradores.

El secretismo se mantiene inalterable solo en los nuevo productos: el jefe de márketing, Phil Schiller, se negó a responder a los abogados de Samsung sobre el diseño del nuevo iPhone que se presentará en unos meses.