Las polémicas de la nueva TikTok estadounidense, en manos de los «patriotas» afines a Trump
RED
La creación de la versión americana de la plataforma de vídeos pone fin a seis años de batallas legales, pero ¿gusta a los usuarios? Cientos de miles han dejado la plataforma tras la segregación
21 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.No se puede hablar de política sin tener en cuenta la tecnología. Donald Trump logró a finales de enero uno de sus objetivos: que TikTok pudiera seguir operando en Estados Unidos. Su antecesor en la Casa Blanca, el presidente Joe Biden, había impulsado una ley para prohibir la aplicación de vídeos cortos de ByteDance mientras siguiera bajo control chino. ¿El motivo? Suponía una amenaza porque Pekín podía acceder a los datos de los usuarios estadounidenses y, a la vez, servir de herramienta de propaganda para un régimen extranjero. El algoritmo desarrollado por la compañía fundada por Zhang Yiming es poderoso. Y puede decidir lo que es popular y viral y lo que no.
Aquella norma llegó a entrar en vigor hace un año, cuando el republicano llegaba al poder por segunda vez. Y provocó que la aplicación estuviera inactiva durante unas horas, para el descontento de los millones de usuarios en el país. Pero Trump (que en su primer mandato prometió prohibir la app) intervino para suspenderla y mantenerla funcionando. Aquella medida de gracia dio lugar a un proceso de negociaciones empresariales y diplomáticas que concluyó hace un mes. ¿El resultado? La creación de TikTok USDS Joint Venture LLC, una empresa que controla la aplicación en territorio estadounidense.
¿Qué ha cambiado? ByteDance sigue siendo copropietaria. Tiene casi el 20 % de las acciones, el límite de lo que fija la norma impulsada por Biden para que no sea una «entidad bajo control extranjero». Y entra en escena un consorcio de control formado por la tecnológica Oracle, el fondo privado Silver Lake o la inversora MGX (de Emiratos Árabes).
¡Estoy tan feliz de haber ayudado a salvar TikTok! Ahora será propiedad de un grupo de grandes patriotas e inversores estadounidenses, los más grandes del mundo, y será una voz importante», celebró el presidente estadounidense en su red social tras conocerse el desenlace de la operación. Sabía el mandatario que había logrado colocar a varios afines en una herramienta de propaganda muy poderosa. Oracle, que pertenece al magnate Larry Ellison, tendrá mucho que decir en una de las partes del acuerdo: la nueva empresa tiene el mandato de volver a entrenar el algoritmo de TikTok, pero solo con datos de usuarios de Estados Unidos alojados en la nube del «patriota amigo» que también controla la cadena CBS y quiere comprar Warner Bros Discovery y la CNN.
Sobre el acuerdo para salvar TikTok planean muchas incógnitas. La primera tiene que ver con el precio de la operación. No hay datos oficiales, pero la nueva filial fue valorada en 14.000 millones de dólares, según dijo la Administración Trump en septiembre. Para muchos analistas la cifra es baja, lo que ha alimentado rumores y especulaciones. Varios congresistas estadounidenses han solicitado que se investiguen los detalles para determinar si se ha cumplido el mandato de la ley del 2024. Y han surgido acusaciones de censura.
Acusaciones de censura
La reestructuración de TikTok en Estados Unidos coincide con las protestas contra la actuación del polémico Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (conocido como ICE), que mató en Mineápolis a dos civiles, Alex Pretti y Renee Good.
Aquellas muertes causaron una ola de indignación en todo el país y muchos usuarios denunciaron que en la aplicación se estaba censurando el contenido crítico con laAdministración Trump. Las quejas también llegaron de personas muy populares, como la cantante Billie Eilish («TikTok está silenciando a la gente»), que citó casos concretos de publicaciones de su hermano, el músico Finneas O'Connell.
¿Hubo respuesta? Sí. Citando problemas técnicos en un centro de datos y negando una intervención política. ¿Fueron convincentes? Un pequeño rival de TikTok, la red australiana UpScrolled, un híbrido entre Twitter (X) e Instagram muy enfocada en vídeos cortos, que se describe como una plataforma «sin censura» y «sin bloqueos ocultos», empezó a acumular miles de descargas de las tiendas de aplicaciones de Estados Unidos.
Upscrolled capitalizó el descontento popular y se convirtió en noticia, pero no es rival por ahora para la TikTok «patriótica» de Trump. ¿Qué pasará si hay más polémicas? Otra fuente de malestar es un cambio en las condiciones de uso de la plataforma: ahora permiten recopilar y procesar datos como la ubicación precisa de los usuarios e información relevante. ¿Llegará en algún momento a producirse un éxodo?