Alex Pretti, un enfermero de la uci que quería ayudar a la gente

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

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U.S. Department of Veterans Affa | REUTERS

El manifestante abatido el sábado por el ICE en Mineápolis trabajaba en un hospital de veteranos de la ciudad

31 ene 2026 . Actualizado a las 16:20 h.

El hombre que fue abatido a tiros el sábado en Mineápolis por agentes federales era Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de 37 años que trabajaba en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de veteranos de esta ciudad del estado de Minnesota, según contaron sus allegados a medios locales.

En su entorno a nadie le ha sorprendido que estuviese en las protestas contra las actuaciones del ICE porque sus conocidos lo describen como una persona muy preocupada por la equidad y la justicia social que, desde sus años de formación en la Universidad de Minnesota, «sabía que quería ayudar a la gente de una forma u otra», según contó a The New York Times una médica que trabajó con él en su primer empleo.

La familia de Pretti, que nació en el estado de Illinois y carecía de antecedentes penales, confirmó que había participado en protestas en Mineápolis después de que agentes de inmigración mataran el día 7 a Renee Nicole Good, también estadounidense y de su misma edad, durante las redadas masivas contra migrantes ordenadas por el Gobierno de Donald Trump.

Sus padres, Michael y Susan Pretti, residentes en Colorado, aseguraron estar «con el corazón roto, pero también muy disgustados» por las circunstancias en las que se produjo la muerte de Alex, al que definieron como «un alma amable que cuidaba de su familia y amigos y también de los militares estadounidenses veteranos como enfermero de la uci del Hospital de Veteranos de Mineápolis».

La Organización de Enfermeros Titulados de Minnesota publicó un comunicado en el que lamentó la tragedia y afirmó que la comunidad de enfermeros en el estado está de luto por el suceso. Sus compañeros lo describieron como un profesional capaz, competente y amable, que se preocupaba profundamente por su trabajo y sus pacientes.

El fallecido era un apasionado del ciclismo de montaña y en su tiempo libre disfrutaba de recorridos en bicicleta por los senderos de Mineápolis y de paseos con su perro, Joule.