Cómo ser responsable en el supermercado hoy y siempre

En plena crisis del coronavirus los consumidores extreman las medidas de precaución cuando van a hacer la compra. Sin embargo, ciertas conductas deberían estar ya implementadas en la rutina de los ciudadanos


Hay varias frases circulando por las redes sociales que ponen de manifiesto la incongruencia del ser humano estos días. «Bajar con mascarilla a comprar seis cartones de tabaco» es una de esas que da que pensar. Nuestra conducta a la hora de hacer la compra también está siendo últimamente fuente de estudio por dos gremios muy distintos: el de los cómicos y el de los expertos sanitarios. Resulta que en época de confinamiento, como es normal, la mayoría de ciudadanos ha extremado las precacuciones en el supermercado, en algunos casos llegando a extremos que les resultan llamativos a los propios expertos. Es el caso, por ejemplo, del hecho de salir con guantes de casa. Como explica Patricia Beiro, profesora de higiene alimentaria en el Centro Superior de Hostelería de Galicia, «los guantes siempre hay que ponerlos en la zona de frutas y verduras; sin embargo, llevarlos puestos de casa no tiene sentido porque si vamos a coger un paquete de galletas, por ejemplo, y ya lo ha tocado una persona contagiada, da igual nuestra precaución». Luego está el caso más o menos opuesto: adoptar en la actualidad medidas de higiene que, sin embargo, han de aplicarse siempre; independientemente de la existencia o no del coronavirus.

Lo explican fuentes de Gadis. Desde la cadena de supermercados gallega mantienen que el sentido común y la responsabilidad que impera estas semanas debería servir como punto de partida hacia un cambio de hábitos de cara al futuro. Fundamental es el tema de evitar tocar la fruta y la verdura que no vayamos a comprar sin guantes para evitar distintos tipos de enfermedades; o adoptar el hábito de indicarle al frutero el producto que queremos para que pueda seleccionar las mejores piezas.

En este punto, desde Gadis quieren hacer hincapié también en la oportunidad que tenemos delante para seguir, definitivamente, conductas más sostenibles. Para evitar que más de una persona tenga contacto con un producto es recomendable, y puede verse en el supermercado que la idea cala, llevar las bolsas o el carro de casa: de este modo solo el consumidor toca el embalaje. Esta práctica puede emplearse en cualquier momento del año y situación, y si empezamos a adoptar la conducta de llevar un carro a la compra como rutina ayudaremos a reducir el consumo de plástico. Lo mismo ocurre (de nuevo) con la sección de frutas y verduras: podemos llevar nuestros propios recipientes de casa.

Otro punto que recomiendan desde la cadena de alimentación gallega, si lo que preocupa es mantener una conducta responsable a la hora de hacer la compra, es «planificar las comidas para evitar comprar alimentos que se puedan estropear» es un eslogan machacón que todo tipo de autoridades está repitiendo estos días. Pero lo cierto es que la insistencia en seguir esta pauta tiene sentido.

Hay infinidad de alimentos y productos versátiles que permiten a una familia variar de elaboraciones sin tener que ir todos los días al supermercado. Teniendo como matriz una proteína animal podemos hacer desde albóndigas de todo tipo a un plato donde reine el pescado o la carne con un acompañamiento saludable, a aprovechar los restos para elaborar un caldo que nos servirá de base de un buen arroz o potaje. Lo mismo sucede con la proteína vegetal. Importantísima en esta cuarentena porque podemos tenerla, en conserva, durante semanas en la nevera nos salvará un picoteo con un hummus o un principal al mediodía con una ensalada completa o guiso.

Si tenemos en cuenta estas premisas lo mejor es apuntar al menos tres platos que deberíamos poder preparar con un alimento base, y dándole una oportunidad a la imaginación, utilizar esos restos de alimentos que podemos tener en la nevera.

Toda esa responsabilidad que en estas circunstancias se le exige al cliente, los supermercados procuran replicarla. Por eso es bueno ir en la misma dirección. A tener en cuenta, el cliente debe mantener la distancia de seguridad tanto con el resto de consumidores como con los trabajadores del local. Y, en esta línea, aprovechar que algunos supermercados no han modificado su horario habitual de apertura para ser aún más respetuosos (y pacientes si se forman colas en la puerta del supermercado). Gadis es de esos locales que han preferido trabajar con el mismo horario que antes de que entrase en vigor el estado de alarma. «Mantenemos nuestro horario habitual principalmente por dos motivos: es importante saber que nuestras tiendas están adaptados a las necesidades del barrio donde se encuentran. Creemos que si permanecemos más horas abiertos, evitamos aglomeraciones, ya que las compras se hacen de forma más escalonada, por lo tanto damos más seguridad a clientes y empleados. Además hay colectivos esenciales que tienen que seguir trabajando, y quizás no pueden abastecerse si cerramos a las 19 horas o a las 20 horas».

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