¿Tú cómo haces la tortilla de patata?

SABE BIEN

Varios lectores revelan sus secretos a la hora de preparar un clásico que nunca falla en Galicia, por el sabor y porque requiere de ingredientes que siempre tenemos en casa: huevos, patatas, aceite y... ¿cebolla?

04 feb 2021 . Actualizado a las 12:49 h.

Por poco ortodoxo que resulte, recuerdo a mi abuela echándole unos polvitos blancos mágicos a una ensaladera repleta de huevos para, a continuación, batir con fuerza. Antes de que la supuesta pureza de los platos acabase con licencias creativas de lo más majas, yo solo me quedaba con que esos polvos (que, cuidado, eran levadura) hacían que la tortilla creciese y creciese hasta convertirse en un canto a la esponjosidad. Hoy en día jamás se me ocurría adulterar de este modo el plato más querido del territorio gallego y español. Ni a mí ni a los maestros tortilleros que disfrutan luciendo rectitud a la hora de seguir de pé a pá el paso a paso de la receta. O eso parecía, porque es indagar un poco y salen a flote conductas de lo más extravagantes. 

El tema es mucho más profundo que preguntarse si cebolla sí, cebolla no. ¿Aceite de oliva o de girasol? ¿qué patata utilizamos? ¿cuál es la proporción de patata y huevo que nos hace la boca agua? A estas preguntas cada quien responderá según sus gustos. Y son precisamente estos matices los que abren el abanico de tortillas del mundo. Tanto que hasta (créanme) hay quien asegura que la clave del éxito de su receta es añadirle un chorrito de salsa mango-curry a los huevos batidos. Nunca se lo ha revelado a los comensales.

En tiempos de aislamiento, jugar en la cocina y probar diversas técnicas para mejorar nuestros platos más populares es, además de saludable, una manera de entretenerse. Sobre todo en el caso de la tortilla: ¿Quién no tiene en casa huevo, patata, aceite y sal?